El entrenador de Peñarol, Diego Aguirre, volvió a jugar su partido aparte en la finalísima del Campeonato Uruguayo 2023 y con sus cambios en la formación titular generó modificaciones con el objetivo de plantear revulsivos.
El entrenador de Peñarol, Diego Aguirre, volvió a jugar su partido aparte en la finalísima del Campeonato Uruguayo 2023 y con sus cambios en la formación titular generó modificaciones con el objetivo de plantear revulsivos.
Peñarol necesita ganar por dos goles para igualar la serie final y por tres goles para ser campeón.
Por esa razón, el entrenador utilizó lo mejor de la fórmula que diseñó para enfrentar a Liverpool en la semifinal y en las finales: una línea con tres zagueros y dos carrileros.
Esa fórmula que le dio tan buenos resultados desde el primer partido ante los negriazules, porque diluyó el potencial futbolístico con el que llegaba su rival y le fortaleció en su propuesta ofensiva, volvió a repetirla en en el CDS.
El técnico de Peñarol planteó en la cancha un equipos con tres zagueros, dos carrileros, tres volantes y dos delanteros.
Además realizó dos cambios: salieron los volantes Damián García e Ignacio Sosa y entraron Sebastián Cristóforo y Santiago Homenchenko.
El equipo formó con Guillermo De Amores, Camilo Mayada, Hernán Menosse, Léo Coelho, Maximiliano Olivera, Lucas Hernández; Sebastián Rodríguez, Sebastián Cristóforo, Santiago Homenchenko; Ángel González y Matías Arezo.
Aguirre eligió jugar otra vez con los tres del fondo en este orden, Menosse, Leo Coelho y Olivera.
En el mediocampo paró a Sebastián Rodríguez por derecha, Cristóforo como volante central y Homenchenko apareció por izquierda.
Homenchenko le dio una frescura en el juego por izquierda y una profundidad que fue bien aprovechada en el inicio.
En ataque volvió a confiar en Ángel González, su jugador más veloz, y en Arezo, el goleador que se apagó.
Con esa fórmula busca llegar al título de campeón del Uruguayo.