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Acaba de lograr el segundo puesto en la medal race y el octavo lugar en la clasificación general de laser standard en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Está cumpliendo un sueño y lo disfruta como nunca. En el puerto de Weymouth and Portland solo se escucha un grito, el de Alejandro Foglia, que llega a la zona de desembarco haciendo flamear el Pabellón Nacional y rompiéndose la garganta al grito de “Uruguay nomá”. En tierra lo esperan su profe, su entrenador y el Director Nacional de Deportes, Ernesto Irurueta. Pero Jano se abraza de todo el que se cruza. Vive la emoción de su vida. Está disfrutando como nunca el final de una competencia, en la que ya lleva 20 años de sacrificio y esfuerzo en el anonimato de un deporte menor.

“Trabajé mucho, me dediqué 100%, hice lo que tenía que hacer y el resultado llegó. La felicidad que tengo es indescriptible. Hoy cuando estaba yendo a la cancha de regatas me emocionaba solo, porque el hecho de estar entre los 10 mejores del mundo ya era algo impresionante y cerrarlo de esta manera, con una medal race terminando segundo… ¡mejor imposible!”, dijo Jano en la zona mixta apenas arribado a tierra, tras realizar una gran carrera que le permitió llegar segundo en el medal race, solo detrás del alemán Simon Groteluschen. Esa actuación le permitió culminar octavo en la general, tras superar al representante de Guatemala. Foglia estaba en la novena posición previo al medal race.

“No se puede pedir más después de esa regata final. La planteamos en forma excelente con mi entrenador Diego Romero y con mi preparador físico Óscar Gadea, con quien estuvimos haciendo toda la preparación física, entrada en calor y la concentración. La idea era salir adelante a máxima velocidad, porque sabía que con este viento era uno de los más rápidos”, explicó sobre la estrategia de regata y las razones del éxito.

Foglia explicó sobre su evolución deportiva: “En Atenas fui 34º, en Beijing 17º, ahora octavo. Me dediqué este año con poco presupuesto, intentando juntar dinero por donde podía para hacer lo que creía que tenía que hacer para estar al nivel de las potencias mundiales y lo logré. Armé un equipo excelente con el técnico Romero, que es de Argentina y que en China logró medalla de bronce. Además, ahora trajimos a nuestro costo el preparador físico, que ni siquiera pudo entrar porque no lo acreditaron por Uruguay. Hicimos un equipos de primera, sin el nivel de las potencias, pero tenía un equipo tremendo. Y lo logramos”, enfatizó Foglia, que no podía disimular la emoción que vivía tras completar su participación en Londres 2012.

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