ANV ya recuperó un cuarto de la cartera morosa del Hipotecario
En casos de buenos pagadores se cancelan deudas de forma anticipada
El 26% de la cartera social morosa del Banco Hipotecario (BHU) que fue traspasada a la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) ha cancelado sus deudas desde que comenzó a instrumentarse el pasaje de clientes de una institución a otra, a mediados de 2009, informó a El Observador una fuente de la ANV.
La política de gestión de fideicomisos de la ANV, donde se encuentran los activos transferidos por el BHU, comprende una cartera de 52.250 usuarios, en la que se incluye cooperativas, viviendas, inmuebles vacíos y terrenos. De ellos, 47.600 fueron transferidos por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y en su gran mayoría pertenecen al grupo de clientes del BHU que pasaron a la ANV en la reestructura de la institución prestamista hace casi cinco años.
De esa cifra, 12.400 (el 26%), han cancelado la deuda, porque terminaron de pagar o liquidaron lo que debían tras un reanálisis de su situación. De los más de 35 mil clientes que aún pagan, el 50% ha sido beneficiado con un nuevo plan de pago o una refinanciación. “No quiere decir que dejó de pagar, sino que recibe un nuevo plan para seguir abonando” o pasó su deuda en unidades reajustables (UR) a unidades indexadas (UI), explicó la fuente de la ANV.
El informante comentó que el sistema se ha aplicado en varios casos, como en viviendas usadas y reacondicionadas, que tenían un sistema de comercialización por el cual se entregaba el 5% de ahorro y financiaba el resto a 25 años. Al llegar a los 15 años, “lo que se hacía para estas viviendas era una retasación y un nuevo análisis de pago. Si eras buen pagador y los valores de nueva vivienda cerraban con el crédito brindado, en ese momento se cancelaba el saldo de 10 años”. Esta misma herramienta se trasladó a la gestión de créditos de morosos heredado del BHU.
Ese fue el caso de Álvaro y Estela, que adquirieron un inmueble en el año 1992 en el complejo Malvín Alto y, retasación mediante, no tenían perspectivas de terminar de pagar su vivienda hasta dentro de una década, a pesar de que nunca se retrasaron en las cuotas. En diciembre recibieron una citación de la ANV y al presentarse, les esperaba la noticia de que su apartamento ya estaba saldado.
“Tenemos un regalo de Navidad para ustedes”, dijo entre risas la funcionaria que los atendió. La exigencia era tener los gastos comunes al día y abonar los títulos de propiedad. Según sus cálculos, quedaban más de 900 UR por pagar,
US$ 28.600 a los valores actuales.
Caso a caso
El mecanismo que sigue la ANV, creada en 2007 para la gestión de la vivienda social, es el de citar al propietario del inmueble en primer lugar, y luego realizar una aproximación del valor de esa vivienda. El refinanciamiento se hace siempre y cuando la deuda a abonar no supere el valor de la vivienda.
La gestión de créditos provenientes del BHU permitió además una notoria baja en la morosidad. Más de la mitad (58%) de los que aún abonan su cuota por el inmueble tiene en promedio una morosidad del 4,7%, cuando en tiempos del BHU se encontraba en 60%.
Estos deudores arribaron a la ANV en la reestructura que llevó adelante el BHU en 2009, momento en el que los más de 47 mil morosos de la institución representaban en el balance más de US$ 1.000 millones. La reestructura, que había sido anunciada en marzo de 2006, proveyó de un nuevo marco legal que dispuso la capitalización del BHU con el objetivo de retornar al mercado de créditos.