Ascenso y caída de una estrella adolescente
Justin Bieber llegó de golpe a la fama, pero en los dos últimos años protagonizó una serie de escándalos que dañaron su figura, la que ahora intenta rehabilitar
Crecer ante la vista de todo el mundo y ser mundialmente famoso desde pequeño suele llevar a las estrellas infantiles y juveniles del cine o la música a ingresar de forma traumática en la madurez, acarreando por lo general problemas de comportamiento, drogas y alcoholismo.
Una de las víctimas de este fenómeno es Justin Bieber. El canadiense fue descubierto gracias a Youtube y de forma explosiva se convirtió en el intérprete de éxitos masivos de la música pop, como Eenie Meenie y la insoportablemente pegajosa Baby. A pesar de los gritos desgarradores de adolescentes que provocaba esta canción, el tema se convirtió en el video con más “no me gusta” de Youtube. Entre 2010 y 2012 el cantante lanzó tres álbumes de estudio, la película Never Say Never, que combinaba apariciones en vivo del artista con un relato biográfico sobre su vida y carrera, y tuvo apariciones en todos los programas importantes de la televisión estadounidense. Y todo esto comenzó cuando Justin tenía 14 años.
A partir de 2013 y ya como mayor de edad, las apariciones mediáticas de Bieber comenzaron a producirse no tanto por sus actividades en el escenario, sino por una serie de escándalos.
Los mismos incluyeron arrestos por conducción bajo los efectos de las drogas y el alcohol, y destrucción de propiedad privada. En este último caso, fue denunciado por arrojar huevos, junto a un grupo de amigos, contra la casa de un vecino en la localidad californiana de Calabasas. También fue acusado de violencia contra fotógrafos, situación que se dio tanto en su Canadá natal como en Argentina. Y estas son solo algunas de sus historias tan divertidas como patéticas.
En paralelo, el artista canceló sorpresivamente varios conciertos, alegando problemas de salud, y tuvo inconvenientes por insultar a una integrante del público en Australia. Por si esto fuera poco, por el momento no hay ni siquiera rumores de material nuevo.
Todos esos escándalos afectaron su imagen pública que, hasta ese momento, estaba bien considerada por el público adulto. Bieber era el “chico bueno” de cara tierna y pelo lacio.
Igual no faltaban quienes se burlaran de él por su apariencia andrógina, por el sonido infantil de su voz y por la simpleza de sus letras.
Ahora, a sus recién cumplidos 21 años, Bieber parece querer cambiar esta mala imagen que se ha ganado. El próximo 30 de marzo se emitirá en la televisión estadounidense lo que se conoce como un roast del canal Comedy Central, en el que un grupo de humoristas y otras figuras del entretenimiento hacen chistes e insultan al invitado, que aguanta estoicamente el “homenaje”. Fue el propio Bieber quien pidió ser agredido, aceptando sus errores y buscando redimirse ante el público, riéndose un poco de sí mismo.