Estas imágenes complementan todo lo protocolar y todo lo dicho por el jefe de Estado estadounidense en esa visita: las declaraciones y los gestos se cruzan con abrazos mientras lo que aún sobrevive es el testimonio de aquellas personas que vivieron el horror y sus coletazos, para poder contarlos y ver esta especie de vuelta de página. Se sabe que escribir el futuro sin mirar el pasado es imposible.
Así es volver
Por primera vez, un presidente de Estados Unidos visitó las ciudades de Hiroshima y Nagasaki tras aquellas dos bombas atómicas que las arrasaron, arrojadas por la aviación de ese país.