Hecha la ley, hecha la trampa, dice el dicho. Cuando en la Argentina comenzaron a regir los controles cambiarios, apareció el dólar casino. La modalidad consistía en ir a una casa de juego en Uruguay (o en cualquier parte del mundo), pagar las fichas con tarjeta de crédito, después deambular un rato por el recinto, disimulando que se apostaba y finalmente cambiar las fichas por los codiciados billetes verdes. El mecanismo se convirtió en furor, al punto que los Casinos detectaron esta maniobra y la prohibieron, ya que su negocio es que la persona juegue y no tener que pagar el 4% más IVA de comisión por el uso del plástico.
Autoalquilan viviendas en Punta del Este para acceder a dólares baratos
Hacen la operación con alguna inmobiliaria amiga, que permita concretar una suerte de autoalquiler. Pagan con tarjeta de crédito y se hacen así de dólares a buen precio