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En el inicio de la sesión parlamentaria anual que ratificará a Xi Jinping para un tercer mandato presidencia luego de haber sido confirmado en octubre pasado al frente del Partido Comunista (PCCh), el primer ministro saliente, Li Keqiang, anunció que el gobierno de China fijó una meta de crecimiento de económico del 5% y un aumento del 7% el presupuesto en defensa, que de esta forma sumará unos US$ 225.000 millones, será el segundo más grande del mundo detrás del de Estados Unidos.

Ante los casi 3.000 delegados de la Asamblea Popular Nacional (APN) reunidos en el Gran Palacio de Pueblo de Beijing, Li aseguró que "los intentos de contención llegados del exterior no paran de intensificarse" y llamó a los delegados a "intensificar" de su parte los entrenamientos del Ejército, así como "la preparación para el combate", mientras se acentúan las tensiones con Washington, especialmente alrededor del futuro de la isla de Taiwán.

En un plano más global, Li aseguró que "la economía china experimenta una recuperación sólida" después de tres años de ralentización del crecimiento debido a la pandemia de coronavirus y a las duras restricciones sanitarias aplicadas por Beijing. Aun así, el primer ministro saliente señaló que el objetivo de crecimiento quedó fijado en "alrededor del 5%", uno de los más bajos en décadas.

En 2022, el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó solo un 3%, uno de los peores resultados en 40 años en un contexto de desaceleración económica, pandemia, confinamientos y crisis del sector inmobiliario. "El desarrollo económico de China se topó con múltiples factores inesperados, tanto en el interior del país como en el extranjero, como la epidemia", reconoció el funcionario.

"Bajo la fuerte dirección del Comité Central del Partido, hemos coordinado eficazmente la prevención y el control de las epidemias y el desarrollo económico y social", añadió en declaraciones que recoge la agencia de noticias AFP. Li, además, convocó a los delegados a impulsar el gasto de los consumidores mediante el aumento de los ingresos de los hogares durante un discurso de 53 minutos, la mitad de largo de los informes de trabajo que dio en sesiones de la APN de años anteriores.

En diciembre, Xi había pedido alentar a los consumidores y a los empresarios a gastar e invertir como una prioridad, en la reunión de planificación económica del partido, ocasión en la que afirmó que el país necesita "liberar completamente el potencial de consumo", según un texto publicado el mes pasado.

Las metas económicas se presentaron en la apertura de la sesión parlamentaria de nueve días que debe certificar la reelección de Xi como presidente por cinco años más, con lo que será el único líder en la historia del país que alcanzar tres mandatos. Como cada año, se esperan pocas sorpresas durante el evento, cuidadosamente preparado y en el que se votarán leyes previamente aprobadas por el PCCh, máxima instancia de poder de la superpotencia asiática.

Xi, de 69 años, se ha enfrentado escollos en los últimos meses, como las manifestaciones a fines de noviembre contra su política de "cero covid" y, posteriormente, una ola de muertes tras el abandono de la criticada estrategia de salud pública, temas sensibles que según los observadores internacionales probablemente no serán debatidos en la sesión en la que está previsto que Li Qiang, exresponsable del PCCh en Shanghái y político cercano a Xi, sea nombrado nuevo primer ministro.

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