ver más

Ya ni los Oscar pueden decidir quién fue el mejor director de 2012. Elijan a quien elijan para el preciado premio a la conducción cinematográfica más destacada, quedará a la sombra de Ben Affleck, a quien la academia dejó afuera de las nominaciones. Los Bafta, los reconocimientos más importantes de Inglaterra, no cometieron el mismo error y coronaron al director de Argo como el mejor del año y se sumaron a la tendencia del resto del planeta cinematográfico, en una suerte de campaña involuntaria de desprestigio de los premios más famosos de Hollywood. Además, Argo también ganó como mejor película.

Los Bafta (Academia Británica de Cine y Televisión) confirmaron el domingo pasado que esta temporada de premios es una de las más discutidas y peleadas de los últimos tiempos. No hubo ningún ganador aplastante: la adaptación de Los miserables se llevó la mayor cantidad de premios (cuatro), pero perdió en todas las categorías más importantes; mientras que Argo se quedó con los dos galardones pesados nombrados antes y sumó uno menor (mejor edición), para convertirse en el gran triunfador con solo tres.

La ceremonia comenzó con un balde de agua fría en la cara de la seriedad de estas entregas: el entretenimiento triunfó en la categoría mejor película británica con la última del 007, Operación Skyfall, por encima de la favorita Los miserables. Skyfall ha sido aclamado como uno de los mejores filmes de la franquicia Bond hasta ahora, por lo que era natural que fuera el primero en llevarse un reconocimiento de tal magnitud, sobre todo en el año en que la saga cumplió medio siglo de historia.

En el rubro actoral, tal como se esperaba, Anne Hathaway ganó mejor actriz secundaria con su triste Fantine en Los miserables, Christoph Waltz y su papel en Django sin cadenas se quedaron con el equivalente masculino, y Daniel Day-Lewis prosiguió con su imparable acaparamiento de trofeos gracias a su protagonista en Lincoln. Day-Lewis dio la nota humorística al burlarse de su propia técnica actoral (se mantiene en el personaje aun en pausas en los rodajes) diciendo que ha tenido habitaciones que simulan una ceremonia de Bafta en todas sus casas. Ninguno de los tres debería tener problemas para quedarse con el Oscar dentro de dos semanas.

La sorpresa la dio la francesa Emmanuelle Riva, de 85 años, que gracias a su descorazonadora interpretación de la protagonista enferma en Amour ganó el premio a mejor actriz. Riva había sido nominada a un Bafta por primera y última vez en 1960. Tuvieron que pasar 53 años para que volviera a ser considerada y justamente recompensada. Si la carrera por el Oscar en esta categoría se reducía a Jessica Chastain (La noche más oscura) y Jennifer Lawrence (El lado luminoso de la vida), ahora hay que sumar a Riva como una tercera posibilidad fuerte.

Los guiones fue otra de las categorías ajustadas. Guión adaptado tuvo una sorpresa: David O. Russell por El lado luminoso de la vida en lugar de los favoritos La vida de Pi y Argo.
El ganador de guión original no fue llamativo, aunque es discutible si era el que más lo merecía: Quentin Tarantino se subió al estrado de la academia británica por primera vez desde Pulp Fiction gracias a Django sin cadenas. En un rubro en que todos los nominados eran de alta calidad, tal vez Un reino bajo la luna era el más meritorio. Tarantino, que anunció un tercer filme en la misma línea histórica de Bastardos sin gloria y Django, lidera ahora la recta final al Oscar. Los premios del Sindicato de Guionistas este domingo serán decisivos.

Cuando Affleck subió al estrado a buscar su estatuilla como director, su humildad no hizo más que aumentar la simpatía por él. Un hombre que comenzó su carrera con un Oscar al mejor guión (junto con Matt Damon por En busca del destino) y estuvo al borde del fracaso estrepitoso como actor (por ejemplo, con Daredevil y la pestilente Gigli con Jennifer López), pudo redimirse detrás de cámaras. “Este es un segundo acto para mí, esta industria me lo ha dado, y estoy tan agradecido y orgulloso. Así que quiero dedicarle esto a cualquiera ahí afuera que esté tratando de conseguir su segundo acto, porque podés hacerlo”, dijo Affleck.

Las mejores películas

En las categorías de mejor película, los triunfadores se mantuvieron en la línea esperada: el excelente Searching for sugar man fue elegido como el mejor documental, Valiente devolvió el cetro inglés de la mejor película animada a Pixar luego de la debacle de Cars 2, y Amour continuó arrasando con los títulos a la mejor película extranjera con su desgarradora historia de amor entre dos ancianos. La primera y la tercera son fijas para el Oscar, algo que no sucede en el ámbito animado, en que podría sorprender la de videojuegos Ralph, el demoledor o la de fantasmas ParaNorman.
A continuación en la ceremonia, Samuel L. Jackson presentó lo que todos esperaban y el resultado sorprendió a pocos: Argo derrotó a La vida de Pi, Lincoln, La noche más oscura y Los miserables, y se confirmó como la favorita absoluta para la ceremonia de los Oscar el domingo 24. Los últimos cuatro años, la ganadora del Bafta también triunfó en la academia. Cuando escuche que Lincoln es la favorita, no lo crea. Es Argo, y Ben Affleck se lo merece. El director (seguramente Steven Spielberg por Lincoln) no importará. Él ya ganó.

Seguí leyendo