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La Unión Europea (UE) y Brasil acordaron ayer celebrar una reunión técnica el próximo 21 de marzo para desbloquear definitivamente las negociaciones entre el conglomerado europeo y los países de Mercosur, que llevan más de una década estancadas. El equipo brasileño, al que Uruguay sigue de cerca, ha concretado ese encuentro que tendrá un análisis previo entre los países de la región en Montevideo los primeros días del mes que viene. El sector exportador del país norteño reiteró el beneficio que puede reportar un acuerdo de libre comercio con un mercado de 504 millones de habitantes y que no se puede perder esta oportunidad.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff se reunió en Bruselas con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, donde resolvieron que esa fecha –en un nuevo encuentro en la capital belga– se deje ver las ofertas de ambas partes para que luego concluyan, en la mayor brevedad posible, con un pacto comercial.

“Tenemos ciertas esperanzas y expectativas y esperamos que tras la reunión técnica de marzo seamos capaces de fijar una fecha para un intercambio de ofertas”, señaló Dilma en Bélgica. “El Mercosur ha estado haciendo un esfuerzo enorme para consolidar su propuesta. Ha habido muchos avances y estoy segura de que la parte europea hará lo mismo”, añadió la mandataria brasileña. “La negociación del acuerdo de asociación de Mercosur es muy importante. Seguimos comprometidos con lograr un acuerdo ambicioso, amplio y equilibrado”, sostuvo por su parte, Durao Barroso.

El Mercosur y la UE retomaron en 2010 las negociaciones –tras una suspensión de seis años– para cerrar un acuerdo de libre comercio entre ambos bloques. Pero las medidas proteccionistas adoptadas por Argentina –denunciadas por Estados Unidos y la UE ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) – y la suspensión el año pasado de Paraguay del Mercosur por la destitución del entonces presidente Fernando Lugo atrasaron las conversaciones.

Renuente como ha estado Argentina a avanzar este camino, Brasil junto a Uruguay han transitado por la senda de las negociaciones a dos velocidades desde el año pasado. Este aspecto seguirá pesando en los próximos movimientos. El canciller Luis Almagro dijo a fines de enero que el acuerdo con la UE aún puede llegar a través de una oferta única del Mercosur más complementariedades nacionales o si será una oferta 2+2 (Brasil y Uruguay por un lado, y Argentina y Paraguay por otro) o 3+1 (Brasil, Uruguay y Paraguay, con Argentina aparte).
La oferta del Mercosur, que busca un mejor acceso principalmente para sus productos agrícolas en la UE –mientras que la UE intenta colocar a mayor escala sus productos industriales–, abarcará a todos sus miembros excepto Venezuela, que está en proceso de armonización aduanera con el resto del bloque. Brasil espera concretar el pacto este año.
Consultados acerca de la reunión entre Dilma y Durao Barroso, desde la oficina de Integración y Mercosur del Ministerio de Relaciones Exteriores dijeron a El Observador que no había “nada más para aportar” al respecto y confirmaron que, previo al encuentro el 21 de marzo en Bruselas, habrá una reunión el 7 de marzo en Montevideo entre los negociadores del Mercosur.


Tren que no se puede perder
En tanto, el próximo jueves 27 de febrero la Cancillería recibirá a la Unión de Exportadores (UEU), a la Cámara de Industrias (CIU) y a la Cámara de Comercio para delinear, e informar, algunos aspectos referentes a las negociaciones entre el Mercosur y la UE, aseguró a El Observador, Álvaro Queijo, presidente de la UEU.
El titular de los exportadores aseguró que para el país “lo mejor es realizar la mayor cantidad de acuerdo comerciales posibles”, no solo con la UE. “Siempre fuimos firmes opositores a que el Mercousur nos limitase (a negociar con otros países). Este tren sí que no se puede dejar pasar”, aseveró.
Para Queijo será importante sellar el pacto con el bloque europeo antes que éste lo haga con Estados Unidos, en unas negociaciones que vienen a buen tranco y que, tarde o temprano, llegarán a puerto. Además, con Europa existe una cuestión de pérdida de beneficios arancelarios desde el 1° de enero, añadió. Con un acuerdo de libre comercio “es la única manera de volver a esa situación”.
El vicepresidente de la CIU, Gabriel Murara, se mostró cauto al comentar que hay que esperar qué se termina negociando el mes próximo y qué pasará no solo con Argentina, sino también con Venezuela. l

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