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Dentro de un colectivo que rindió parejo y a gran altura, el base Brian García fue una de las figuras que tuvo Goes en el triunfo ante Aguada por la tercera fecha de la Liga Uruguaya de Básquetbol.

Del partido, las repercusiones, el camino recorrido y lo que se viene, García charló con Referí un día después del clásico ganado.

¿Salió el partido tal cual lo había planificado Gustavo Reig?
Sí, salió tal como lo planeamos, entramos a jugar una final y de arranque ya les marcamos la cancha.

¿Por dónde pasaba la clave para ganarle a Aguada?
Por la defensa, por contener a sus goleadores y por ver qué le iba a dar el nuevo extranjero (Jamario Moon), ir analizándolo en el correr del partido porque sabíamos que tiraba pero había que ver si jugaba de espaldas al aro también.

Reig lo mandó a marcar a Demian Álvarez y usted lo anuló
Yo siempre marco al que me mande el entrenador, generalmente el goleador rival. El Colo (Reig) me dijo que contuviera a Demian, que si lo bajaba a menos de 10 puntos Aguada lo iba a sentir y a mí me gusta cumplir esas tareas, me ayuda a meterme en el partido y también a ganarme mis puntos en ataque.

¿Fue clave conocerlo a fondo ya que compartieron plantel en Goes?
Sí, no solo compartimos equipo sino que también hicimos una preselección juntos, es un goleador, depende muchos de sus rachas, es fuerte a mano derecha, no tanto a mano izquierda y lo que intenté fue desgastarlo.

A partir de la una primera línea defensiva muy fuertes, hicieron mucho daño corriendo la cancha.
La idea era estar duros en defensa, marcarles la cancha desde ahí para que después apareciera el juego nuestro que es de corrida, porque tenemos jugadores para hacerlo, para correr y contragolpear.

¿Cómo ve el nivel de Alejandro Acosta, su compañero en el perímetro?
Ale viene levantando hace varios partidos, es importantísimo recuperarlo ya que el año pasado no fue tan buena su temporada. En el tercer cuarto del clásico se dio un momento de quiebre a nuestro favor donde hizo siete puntos seguidos y eso llevó el equipo a sacar la ventaja.

¿Qué les transmite un jugador de selección como Sebastián Vázquez?
El pelado es nuestro capitán, hace cinco años estoy con él y nunca le va a faltar la entrega, las ganas, el ir a todas, nunca no va a faltar energía y eso contagia. Luego, en ataque puede salir más o menos, como en mi caso, pero atrás lo vamos a tener al firme.

¿Cómo fue el impacto previo a saber que Fernando Martínez no iba a jugar por lesión?
Al final terminó siendo de mucha ayuda porque en la mañana previa le habían dicho que no podía jugar e igual fue, intentó meterse y se moría de ganas de jugar. Es el más grande del grupo y verlo destrozado por no poder estar nos dio más ganas de salir al partido y dejarlo todo en la cancha. Es un clase A que nos aporta mucho dentro y fuera de la cancha y anoche fue fundamental hablándonos todo el tiempo, aconsejándonos. Para Santiago (Wohlwend) no era fácil entrar por ser un chiquilín, pero el Enano fue clave para hablarle. A mí me habló sobre qué hacer en defensa y también me dijo cosas importantes para que no se me fuera la cabeza.

¿Qué cosas?
En un momento que me acalambro las dos pantorrillas él sabe que cuando me duele una lesión empiezo a pensar mucho en eso y me voy del partido. Ahí me llamó y me habló de otra cosa, me empezó a preguntar sobre otro tema hasta que de repente me dice: 'Andá que no te va a pasar nada'. Te repito, es un clase A, muy inteligente, con mucha experiencia, tiene cuatro títulos. Lo miramos desde que éramos chicos y ya era un referente, un ídolo al que ahora tenemos de compañero.

¿Qué cambió Reig con respecto a lo que venía haciendo Daniel Lovera?
Al Colo lo conozco desde hace siete años y es muy temperamental. Y apostó a eso, a llevarnos desde ahí. Eso más el cambio de un extranjero (Kwame Alexander por Rakim Brown), hizo que algunos jugadores que estábamos medio incómodos por la forma de jugar de Brown fuera de puesto nos acomodáramos. Eso mejoró al equipo. Ganamos 4 de 6 partidos e hizo mucho hincapié en la defensa, nos sentimos más protegidos atrás.

Los extranjeros se notan muy sólidos en el juego, ¿cómo son en el día a día?
Rick (Jackson) es muy buena persona, tiene sus días, pero entiende todo de basket. Alexander es terrible jugador, el más potente de los que he tenido como compañeros, y además está todo el día alegre. Entre ellos se llevan muy bien, tiene gran química y eso ayuda.

¿Cómo fueron los festejos tras ganar el clásico?
Festejamos en el vestuario, nos bañamos, hicimos la recuperación y fuimos a comer a un lugar donde estaba parte dela hinchada. Luego fuimos un rato al club con otro grupo de hinchas, pero enseguida nos fuimos para casa porque ya hay que preparar el partido con Malvín. No podemos regalar nada porque seguimos en una posición complicada.

¿Le dieron algún mensaje en particular?
Hace siete años estoy en el club y los hinchas siempre van y agradecen cuando se ganan los clásicos porque esto para el hincha es la final del mundo. Pero los agradecidos somos nosotros: estamos últimos van y llenan todas las canchas. Siempre.

¿El objetivo para Goes, tras este clásico ganado, es zafar del último puesto de la Anual y luego del descenso?
No, yo soy optimista y a lo que apuntamos es a meternos entre los ocho que van a jugar los playoffs. Si somos primero o segundos del Clausura ya nos metemos. Ahí no importa la Anual y así ya nos salvamos. Tenemos equipo para estar mucho más arriba de lo que estamos, nos constó una rueda agarrar ritmo y ahora vamos a estar mucho mejor.

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