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E l negocio ganadero sigue siendo interesante, pero han cambiado los márgenes que son ahora más ajustados. Los criadores necesitan seguir comprando reproductores para producir los terneros, pero pagarán por ellos menos que en 2013, según las fuentes consultadas por El Observador Agropecuario.

Sin embargo, desde el sector de los cabañeros se espera que la zafra tenga un trámite normal y que se alcance un buen nivel de colocación y precios porque están dadas todas las condiciones comerciales para ello.
Los remates de toros de la zafra, que se verifican en las ventas anuales de las cabañas y en exposiciones ganaderas, encuentran diferentes tipos de ofertas y son demandados por tres franjas de interesados, explicaron fuentes de los rematadores.

En algunas ventas hay toros planteleros que son comprados por distintas cabañas para mejorar sus planteles; además operan los productores de mayor porte que tienen sus propios planteles para producir los toros para sus rodeos. Luego está la otra parte de la oferta que interesa directamente a los criadores de ganados generales, que son la mayoría de los compradores. Se entiende que están dadas todas las condiciones de mercado para que se mantengan los buenos precios de la zafra anterior.

El criador siempre tiene que invertir en toros y lo hace necesariamente, pero pone más o menos entusiasmo según se presenta la situación, explicó por su parte una fuente veterinaria que actúa en el área de la reproducción animal.

En su opinión, este no es un año bueno como para invertir de forma importante en genética. Es claro que la gente tiene necesidad de seguir comprando toros, pero invierte menos porque la actitud en general de la gente es la de entorar.

Sin embargo, hay factores que están limitando el negocio. Por ejemplo, están bajando los valores de las rentas de campos agrícolas que en muchos caso son propiedad de los productores ganaderos y esos recursos le ayudaban a cumplir una mejor gestión en sus explotaciones. Este es un factor que está complicando a los criadores y que se suma a otros factores de incertidumbre.

Por estas razones se percibe una retracción en la actitud de los criadores, que necesitan seguir comprando para producir terneros, pero invierten a menos precios.

Además hay necesidad de reponer toros porque hubo muchos reproductores que por distintas razones quedaron muy mal, por ejemplo por problemas de patas y de otra naturaleza.
Como consecuencia, si bien es cierto que habrá demanda de toros, el mercado se tendrá que acomodar a los precios de esta coyuntura, concluyó la fuente.

Según Carlos Guinovart, de cabaña Bayucuá, del departamento de Salto, hay que tener en cuenta que las ventas en los remates y exposiciones, donde se obtienen todas las garantías sanitarias y comerciales –y que son los negocios que hacen el mercado–, representan una porción menor del total de toros que se venden anualmente en el país. El resto se coloca a través de ventas particulares.

El productor opinó que la zafra se va a desarrollar normalmente –tanto en colocación como en precios– y que están dadas las condiciones de mercado como para que ello ocurra. Y, en la medida que el pasto se pueda apreciar en los próximos días, también va a contribuir a mejorar las expectativas, acotó.

Coyuntura favorable para la ganadería
lll El sector ganadero viene desde hace varios años con buenos resultados económicos y productivos alentados por precios de los productos relativamente buenos, lo que ha impulsado un proceso de mejora en la producción y gestión en general de los establecimientos ganaderos. A esto se suma la presión de la escasez de campos, de los pastoreos caros y de los arrendamientos a valores importantes, lo que provoca que el productor mire con mayor énfasis hacia la interna de su establecimiento para mejorar en lugar de crecer hacia afuera de sus predios, destacó a El Observador Danilo Bartaburu, de la regional Litoral Norte del Instituto Plan Agropecuario (IPA)

.En su opinión la coyuntura está favorecida por una recuperación de precios de los ganados gordos en las últimas semanas y especialmente del valor del dólar, que beneficia especialmente a los sectores más extensivos, lo que en general promueve un ambiente de cautela, pero positivo hacia la mejora de la gestión predial. Bartaburu admitió que para los sistemas ganaderos extensivos, donde sus costos son básicamente en pesos, un dólar de mayor valor ayuda mucho, a pesar de que se adelantó que los cierres de carpetas de los predios monitoreados por el IPA revelan menores ingresos netos, pero dentro de un contexto de resultados relativamente buenos.
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