Thiago Firmino acaba de enterarse de que los dos teleféricos de la empinada favela donde vive no funcionan. Sin pensarlo dos veces, corre a fotografiarlos con su teléfono y envía su reclamo a través de Twitter al gobernador de Río de Janeiro.
Cada minuto se venden 30 smartphones en Brasil
La pasión por el celular en Brasil toma dimensiones desproporcionadas