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El número de productores de uva descendió durante los últimos años, sin que haya perspectivas de revertir eso, al menos a corto plazo, afirmó a El Observador Agropecuario Adrián Suárez, presidente del Centro de Viticultores del Uruguay (CVU).

Inciden diversos factores, pero básicamente la baja o nula rentabilidad que despeja una calidad laboral y de vida atractiva. En los últimos dos años adversidades climáticas generaron pérdidas y en el mejor de los casos “un empate”, gestando un gran desánimo.

“Si el productor es de mucha edad, o incluso joven y ve que en otro rubro o actividad puede irle mejor, baja los brazos y abandona el viñedo”, indicó. “Es una época de crisis, la gente se va”, lamentó.

En la fuga de productores hay casos de gente que tiene 70 años o más (es un sector “envejecido”) y deja de producir aunque siga viviendo en la quinta, otros son de menor edad y pasan a dedicarse a otras explotaciones, preferentemente vacunos, horticultura o frutales y hay quienes dejan de producir en el campo y se dedican a otras actividades que no tienen nada que ver con la generación de agroalimentos.

Si bien admitió que es difícil citar un número, señaló sin dudar que los hoy 1.100 viticultores que hay en el país y los 300 asociados al CVU (que nuclea solo a productores de uva, no a quienes industrializan) “eran muchos más”.

Por segundo año consecutivo, explicó, “el factor climático nos jugó una mala pasada”. En la zafra de 2013 hubo a fines de enero una granizada de tal magnitud que pocos recuerdan algo similar. Y este año, a fines de enero e inicios de febrero, en algunos viñedos hubo precipitaciones acumuladas por 600 mm, exceso hídrico que ambientó adversidades sanitarias con la consecuente pérdida de volumen de cosecha y una merma en la calidad de la uva.

“Se perdieron muchos kilos, algo que no se recupera, y bajó la calidad que, de la mano del Banco de Alcohol Vínico que creó el Inavi, se puede mejorar y de ,uy buena manera, porque la corrección se hace con uva, se hace de forma natural”, explicó.

Detalló que “es bueno aclarar que hoy las bodegas, además de ese aporte del Banco, tienen una tecnología adecuada que permite que la calidad de los vinos sea muy buena aunque haya ocurrido ese problema climático”.

En ese escenario adverso hay un aspecto positivo, destacó: “Inavi nos ayudó porque tomó toda la uva del Plan 1 del Centro de Viticultores, unos 4,3 millones de kilos de 150 productores, todo de esta vendimia, y lo integró al Plan 2, que fue por el cual se creó el Banco de Alcochol Vínico y en el cual se tomó uva de todos los viticultores interesados y no solo de los del Centro de Viticultores; Inavi con esa gestión pagará la uva y le solucionará el tema a los productores y a los bodegueros”.

Sobre el tema precio, Inavi estará pagando de acuerdo a lo convenido $ 7,76 para el caso de las uvas tintas y alrededor de $ 7 para las uva blancas.

Considerando esos valores, y los costos productivos que aumentaron debido al incremento de las aplicaciones y otros manejos (necesario ello por el exceso hídrico), “este año empatamos, al menos no perdimos, esa cifra implica cubrir el costo de producción aunque siempre depende de cada caso”, indicó Suárez.

Así las cosas, para la zafra 2015 las actividades se desarrollarán al menos sin la presión de haber trabajado a pérdida, lo que parecía inevitable cuando llovió tanto en medio del verano, no obstante vale subrayar que en la mayoría de los casos no hubo una rentabilidad que recompense el esfuerzo.

Laboratorio propio y nuevos planes

El Centro de Viticultores (CVU) del Uruguay promueve el desarrollo de un plan estratégico que fortalecerá a la institución y a sus asociados. Pronto y gracias a una asistencia del Ministerio de Industria, dispondrá de su propio laboratorio, con equipos de avanzada. Además, al cierre de esta edición había una reunión en cuyo marco se informaría a los asociados sobre planes de producción y comercialización que se propondrán desde el Ministerio de Ganadería, que apuntan a la incorporación de tecnologías innovadoras y a mejorar el recurso suelo y, en ese marco, el CVU colaborará en la tarea de vincular y agrupar a los productores de uva.
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