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La bandera confederada fue retirada ayer del Capitolio de Columbia, capital de Carolina del Sur, tras más de medio siglo ondeando como símbolo del pasado, aún no completamente digerido, de segregación y esclavitud en el sur de Estados Unidos. El emblema identificaba a los soldados del sur durante la guerra de secesión y ha sido símbolo de racismo para muchos estadounidenses.

La decisión, validada por el Congreso de ese estado del sureste de Estados Unidos el jueves, fue tomada después del asesinato el pasado 17 de junio de nueve personas negras en una iglesia de Charleston a manos de un partidario de la supremacía blanca.

El autor del tiroteo, el joven de 21 años Dylann Roof, veneraba la bandera confederada y símbolos de movimientos supremacistas blancos, y había escrito un manifiesto racista contra los negros.

"El gesto es una señal de buena voluntad y de cicatrización (de las heridas), y una etapa decisiva hacia un mejor porvenir", tuiteó de inmediato Barack Obama, primer presidente negro del país.

En medio de gritos de alegría de centenares de personas en el lugar, un guardia de honor de la policía estatal bajó la bandera, que será expuesta en la Sala de Reliquias del cercano Museo Militar.

Muchos de los presentes cantaron "¡U-S-A! ¡U-S-A!", mientras los policías de la guardia de honor del estado, provistos de guantes blancos, arriaban ceremoniosamente la bandera y la plegaban cuidadosamente bajo un sol brillante.

El emblema, que ha estado los últimos 15 años al lado de un monumento a la guerra de secesión en los jardines del Congreso de Columbia, la capital del estado de Carolina del Sur, fue arriada desde un mástil de 10 metros de altura.

"Fin de una era de división"

"Honramos la tradición. Honramos la historia. Honramos el patrimonio. Esta bandera tiene que quedar en un museo donde podamos garantizar que la gente la siga honrando de manera adecuada", dijo antes de la ceremonia la gobernadora republicana del estado, Nikki Haley. "Nadie debe sentir pena al pasar delante del edificio del Congreso", añadió.

El presidente republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, dio la "enhorabuena" a la gobernadora de Carolina del Sur por este gesto.

Por su parte, el representante local negro, James Clyburn, acogió favorablemente "el fin de una era de división", y dijo que esperaba que todos los habitantes del estado se reunieran ahora "bajo una sola bandera: la de los Estados Unidos de América".

El Senado local se manifestó también a favor de su retirada, a pesar de unos pocos opositores que aludieron a la historia de los Estados del sur del país, ya que esa bandera era su emblema militar cuando protagonizaron la secesión durante la guerra civil (1861-1865).

Para el miembro de la asociación de los hijos de antiguos combatientes confederados, Terry Hughney, el estandarte no es fuente de división. "Siempre lo he concebido como amor y honor hacia mis ancestros", afirmó al diario local The State.

Alabama, otro estado sureño, retiró la bandera de su Congreso el pasado 24 de junio mientras en Misisipi, el único estado cuya bandera contiene la confederada en la esquina superior izquierda, los legisladores conservadores también han solicitado su retirada.

El debate originado por lo que representa la bandera y otros símbolos confederados se ha extendido a otros estados del país más allá del sur, incluso a Washington, donde los republicanos protagonizaron este jueves una embarazosa contienda sobre la enseña confederada.

Un grupo de congresistas republicanos presentó una inesperada enmienda a un proyecto de ley para financiar al Departamento de Interior que permitiría ofrendas de bandera confederadas en cementerios federales, algo que inmediatamente llevó a líderes republicanos a suspender el debate de esa legislación.

Ese incidente es otro ejemplo de lo difícil que resulta para los estadounidenses digerir aún su pasado de segregación y discriminación y las divisiones entre los estados esclavistas y antiesclavistas de la guerra civil.

Tras el drama de Charleston y la polémica suscitada en todo el país, varios comerciantes de Estados Unidos declararon que no iban a vender más productos que llevaran el emblema.

El Ku Klux Klan saldrá en su defensa

El Ku Klux Klan, que lucha por la supremacía blanca, anunció que se manifestará el 18 de julio en la explanada del Parlamento de Carolina del Sur, en Columbia, en defensa de la bandera confederada. "Estaremos en el Parlamento de Columbia en nombre de nuestra historia confederada y de todos los sudistas que murieron combatiendo la tiranía federal", indica un mensaje registrado en el contestador telefónico de los Loyal White Knights del Ku Klux Klan, en Penhalm, Carolina del Norte.

"Nuestro gobierno intenta eliminar la cultura blanca y nuestra herencia de páginas de historia", denuncia el mensaje que llama a la protesta el 18 de julio. El grupo solicitó una autorización para congregar a entre 100 y 200 personas en el parque frente al Parlamento donde estaba la bandera confederada. El KKK es un grupo abiertamente segregacionista que sembró el miedo en el sur de EEUU, especialmente en los años 1960.
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