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El presidente está perturbado. Se lo nota en el mano a mano con El Observador. “Te juro que cansan todas estas cosas que se dicen que pasan acá”, dispara Wilmar Valdez, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol.

Es que las expresiones de Diego Lugano, respaldadas por el técnico Óscar Tabárez, dispararon horas de inestabilidad en la interna y muchas versiones sobre lo que ocurrieron en las horas siguientes. Algunas contrastadas y reconocidas, y otras que llevaron al enojo presidencial.

La charla se desarrolla. Valdez le dice a El Observador que “Cavani jamás encaró a Ernesto Dehl como dijeron algunos”. El presidente de la AUF no ocultaba su estado de ánimo al margen de reconocer que el tema se aclaró en una charla con el jugador.

Entonces era el momento de preguntar por la versión que comenzó a invadir el ambiente periodístico en las últimas horas previo al juego con Italia sobre la presencia del empresario Francisco Casal en el hotel que ocupó el plantel en San Pablo previo al partido contra Inglaterra.

Y Valdez, frontal como es, reconoció que estuvo con Casal en el hotel, pero descartó de plano que hubiera existido una reunión.

Casal coincidió con la estancia de Uruguay en San Pablo, antes de enfrentar el jueves a Inglaterra, al estar alojado en el mismo hotel que los celestes. Consultado el presidente de la AUF sobre la información de que mantuvo una reunión con los neutrales y con los tres presidentes de clubes que representan a la Asociación en el Mundial, Valdez salió al paso y dijo a El Observador que no fue así.

También se desmarcó de alguna versión que señalaba que estuvo en la concentración del JN Resort de Sete Lagoas junto a Osvaldo Giménez, exgerente deportivo de la AUF y actual funcionario de la empresa Tenfield. “Es una infamia y desmentilo totalmente. Acá no entra nadie, ya lo vieron. Sólo entran ustedes y los dirigentes que están en la concentración”, dijo Valdez a El Observador.

“A Casal lo ví en el hotel en San Pablo, me lo crucé y paramos a hablar dos minutos, pero una charla totalmente informal. Jamás nos reunimos”, dijo el dirigente que encabeza la delegación uruguaya.

La presencia del empresario en el torno a la selección se ha tomado a lo largo de la historia con suspicacia y como una señal de injerencia en los asuntos deportivos, teniendo en cuenta el lugar que ocupa en el fútbol uruguayo. En el ambiente siempre quedó aquella presencia en la concentración del Mundial de Italia 1990, su aparición en el banco de suplentes en el Mundial de 2002, el ingreso a la concentración del Complejo Celeste antes del inicio de las Eliminatorias del Mundial de 2010, su posterior presencia en el repechaje en Costa Rica y ahora esta nueva aparición que el presidente de la AUF calificó de casual.
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