El ciclón extra tropical que avanza por el sur de Brasil desde el lunes ha dejado al menos cinco muertos y miles de evacuados en los estados de Rio Grande do Sul y Santa Catarina, informaron este martes fuentes oficiales.
El ciclón extra tropical que avanza por el sur de Brasil desde el lunes ha dejado al menos cinco muertos y miles de evacuados en los estados de Rio Grande do Sul y Santa Catarina, informaron este martes fuentes oficiales.
Esta región es fronteriza con Uruguay y Argentina, y tiene al sector agrícola uno de sus motores económicos. La zona se ha visto golpeada por varios ciclones desde el pasado mes de junio, un fenómeno poco habitual en esta parte del país.
Las fuertes rachas de viento y las intensas precipitaciones han causado estragos en alrededor de 60 municipios de Rio Grande do Sul, donde cerca de 4.000 personas han tenido que abandonar sus hogares, según el último boletín de Defensa Civil.
La quinta muerte vinculada al ciclón ocurrió en el vecino estado de Santa Catarina, donde un hombre murió cuando un árbol se cayó sobre el vehículo en el que viajaba.
También tres personas han resultado heridas en el litoral norte de Santa Catarina como consecuencia del temporal que azota el sur brasileño, que ha desbordado ríos y provocado tormentas de granizo y vientos por encima de los 100 kilómetros por hora.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó este martes su solidaridad con las familias afectadas y prometió "hacer todo lo posible para ayudar a la población" a superar este momento.
El gobernador de Rio Grande do Sul, Eduardo Leite, afirmó que la prioridad es "rescatar a las familias que se han quedado aisladas y preservar las vidas".
"Nuestros equipos de Defensa Civil y del Cuerpo de Bomberos están sobre el terreno desde ayer (lunes) para atender a la población. En paralelo, estamos trabajando para desobstruir los accesos bloqueados por las lluvias", dijo el gobernador.
Leite recordó que este ciclón es el cuarto evento climático grave que afecta a Rio Grande do Sul desde junio.
Ese mes, el paso de otro ciclón extratropical provocó la muerte de 16 personas y unos 15.000 evacuados. En julio, volvió a repetirse el fenómeno dejando un muerto, una veintena de heridos y alrededor de un millón de personas sin luz. En agosto pasó un tercero sin que se notificaran grandes daños.
EFE