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Cómo nació el primer sistema de transporte colectivo del mundo

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24 de septiembre de 2018 a las 15:32

Considerado uno de los grandes pensadores de la humanidad, el francés Blaise Pascal (1623-1662) estaba lejos de actuar solo en el campo de las ideas.

Conocido por sus teoremas matemáticos y tratados filosóficos vigentes hasta hoy, pocas personas saben que en el siglo XVII este matemático e inventor de la primera calculadora de la historia creó algo que cambiaría para siempre la vida de las personas en las ciudades: el transporte colectivo.

Gracias al espíritu inquieto de Pascal, el transporte urbano mundial tiene hasta un año de nacimiento, 1662.

En aquella época, París ya era una gran urbe de medio millón de habitantes, pero la mayoría de las personas no tenían medios propios para desplazarse de un lugar a otro y solo les quedaba ir a pie.

Para facilitar la vida de los ciudadanos, Pascal desarrolló un sistema de transporte urbano de carruajes con itinerarios fijos, tarifas y horarios regulares.

El filósofo sugirió al duque de Roaunez que le pidiera al rey Luis XIV para explotar el servicio, lo cual fue escuchado y aprobado.

Las tres rutas

El pasaje en este sistema pionero costaba cinco "sols", la moneda que circulaba en Francia en la época de Luis XIV.

Había tres líneas del transporte iniciales: la primera servía entre el porte Saint-Antoine y el Luxemburgo y comenzó a operar el 18 de marzo de 1662.

El 11 de abril se inauguró la segunda línea, que iba desde la Rue de Saint-Antoine hasta la Rue Saint Honoré. Y la tercera y última ruta fue abierta en mayo de ese año y conectaba el barrio de Montmartre con Luxemburgo.

Blaise Pascal
Getty Images

Fue un éxito entre la población parisiense, según testimonio de la propia hermana de Pascal, Gilberte Pérrier, quien presenció el inicio de operaciones.

"La inauguración comenzó el sábado a las 7 de la mañana, con un brillo y pompa maravillosos. Se pusieron en marcha los siete carruajes que se ocuparon esta primera ruta", registró Gilberte.

Pero con el viaje inaugural comenzaron los conocidos problemas de movilidad urbana en el transporte que siguen afectando al mundo hasta hoy.

"La cosa tuvo tanto éxito que desde la primera mañana había una cantidad de carruajes llenos, pero después del almuerzo había una multitud tan grande que no se podía acercarse a ellos, y los otros días fueron iguales", explicaba.

"El mayor inconveniente era que la multitud en las calles esperaba un carruaje, pero cuando llegaba estaba lleno", añadía en su narración.

Así que el sistema no daba abasto ni para la mitad de las personas que había, según Gilberte Pérrier.

Pascal, murió el mismo año en que se inició el sistema de transporte luego de una larga enfermedad.

El sistema operó durante algunos años, pero debido a problemas con la administración, se cerró y solo resurgiría uno similar en Europa mucho tiempo después.

Innovador de su tiempo

La invención de Pascal sorprende de forma positiva hasta los estudiosos en Ciencias Humanas.

"Imaginamos que los grandes filósofos están siempre en el mundo de las ideas y lejos de lo cotidiano de las personas, lo que no es verdad", explica el filósofo Luis César Oliva, profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad de São Paulo (USP) y estudioso sobre la vida de Pascal.

"La enseñanza formal generalmente está muy por encima en las grandes obras filosóficas y olvida que los pensadores también inventaron cosas muy sensacionales y esenciales para nuestro día a día", indica el profesor a BBC Brasil.

"Pascal fue un gran pensador que podía ver, incluso entonces, que para un progreso de una ciudad es necesario resolver el problema de la movilidad urbana", dice el investigador en la historia del transporte público Eurico Galhardi.

Una multitud intenta abordar trenes en Francia
Getty Images
La saturación del transporte colectivo sigue siendo un problema, como cuando el sistema de Pascal entró en marcha.

Según Galhardi, tras el cierre del proyecto de Pascal, el transporte público sobre ruedas renacería muy lejos de Francia, más precisamente en Brasil.

"Creamos el segundo proyecto de transporte colectivo en el mundo", dice Galhardi, que es presidente de la directiva de la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Urbano (NTU).

"Besamanos"

La llegada de la Familia Real en Brasil, en 1808, instituyó la ceremonia del "besamanos" en la que las personas iban a la corte para complacer al rey de Portugal.

El problema eran las distancias a recorrer para llegar a la ceremonia en el palacio, a donde también iban a pedir algunos favores, perdones o incluso beneficios reales.

Retrato de João VI
Getty Images
La ceremonia de saludo al rey João VI en Brasil creó la necesidad de establecer un sistema de transporte.

Para resolver esto, el 18 de agosto de 1817 el rey João VI firmó un decreto que autorizaba a uno de los empleados de la corte, Sebastián Surigué, a explorar un servicio de carruajes.

Se estableció entre el Palacio Imperial, en el centro de Río de Janeiro, la Hacienda Santa Cruz, a unos 50 kilómetros y una de las residencias oficiales de la Familia Real.

Los vehículos eran tirados por cuatro animales, los lugares eran numerados y los pasajes costaban ocho reales.

Una segunda línea de carruajes para facilitar el "besamanos" conectaba el Palacio Imperial a la Quinta da Boa Vista.

Esa era la otra residencia oficial de la Familia Real, la cual en la actualidad es el centro de una gran tragedia, pues albergaba el Museo Nacional que quedó destruido por un incendio este mes.


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