El Desarrollador Inmobiliario Tanco presenta una propuesta difícil de rechazar. O al menos, imposible que no llame la atención. Por la compra de un apartamento de tres dormitorios, en los proyectos Cuaró y Américas Uno, el comprador se lleva una camioneta Chevrolet Montana de regalo, la pick-up de la marca estadounidense que se ha convertido en un éxito de ventas en nuestro país.
Estas son dos de las últimas iniciativas de este desarrollador con casi cinco décadas de trayectoria, que nació de la mano del arquitecto Juan Pedro Tanco y que hoy también cuenta como socios a los arquitectos Marcelo Guillermo Scorza y Juan Francisco Cabrera.
El Américas Uno, ubicado en la avenida de las Américas, se encuentra en ejecución y el año próximo tendrá su continuidad con un proyecto llamado +Américas, y con otro -a una cuadra de distancia- a denominarse Barcelona.
“Este edificio presenta una gran vista al lago. Ese es el diferencial”, comentó Cabrera respecto al Américas Uno. “Otra cosa distinta es que presenta una fachada toda vidriada y con los balcones con curvas, con un marcado diseño de vanguardia”, añadió, en una presentación que rompe con la monotonía de los edificios más tradicionales.
Los promotores afirman que para el inversor existe un buen retorno y fuerte capitalización por la expansión que está teniendo la zona. Es un proyecto, con un entorno, vista, diseño y servicios, muy completo e inteligente porque contempla tanto los objetivos de un inversor (buenas tasas y fuerte capitalización), como de alguien que lo busca para vivir con una calidad de vida superior.
Una playa sobre el lago en el proyecto Américas Uno.
La tecnología se encuentra muy presente en este inmueble, como el aspecto de sumar enchufes para autos eléctricos; a su vez, tiene una piscina de borde infinito de buenas dimensiones, un parrillero, fogón al aire libre, lavadero y oficinas cowork. “En diseño es bastante distinto a lo que hay en estos momentos. Es más bien como un edificio de Punta del Este”, subrayó Cabrera.
El Américas Uno consta de cinco pisos, aunque el último no se observa desde la calle al dar solo hacia el lago. Cuando se esté ya edificado el +Américas, y forme un conjunto de edificios, el complejo contará con un gimnasio y sumará más de 100 apartamentos, en dos torres bien separadas, con calles y una cuadra de arena de playa en la costa, preservando la naturaleza, vegetación y árboles. “En vez de más césped y agua, nosotros estamos poniéndole arena al agua, que queda mucho más distendido”, aseguró, de su lado, Marcelo Guillermo Scorza.
El verde en el edificio Cuaró.
En tanto, el proyecto Cuaró, finalizado en este último tiempo, viene a rendir homenaje al Prado, barrio en el que se llevó adelante la iniciativa y en el que crecieron los tres socios del desarrollador.
El edificio Cuaró está ubicado en calle Carlos Solé, a una cuadra de Juan Carlos Blanco -donde funcionaban unos galpones-, y cuenta con 30 apartamentos, de uno a tres dormitorios.
El modelo de esta construcción apunta a algo más “verde”, con jardines amplios y privados en algunos apartamentos, mientras que otros cuentan con terrazas exclusivas en la azotea equipadas con parrilleras. Al mismo tiempo, todos tienen ventanales grandes, con mucha iluminación y ventilación. El interior del apartamento con el exterior está muy integrado -como las cocinas-, en una relación muy fluida, algo que también agranda el uso o, por lo menos, visualmente el espacio.
Edificio Cuaró.
Probada trayectoria
El Desarrollador Inmobiliario Tanco cumplió 48 años de trayectoria. El arquitecto Juan Pedro Tanco formó el estudio en 1975 bajo el nombre Tanco Errea, Arquitecto; más tarde, en 1990, devino en Tanco Errea – Guillermo Scorza, Arquitectos, tras la incorporación de Marcelo Guillermo Scorza a la firma. En tanto, en 2008 se sumó Juan Francisco Cabrera: en la actualidad, él y Guillermo Scorza son los socios directores, mientras que Tanco -tras su retiro de la actividad profesional- trabaja como socio consultor.
Una gran promo.