Criador instó a buscar alternativas para mejorar la producción
Mario Clara, productor de Tacuarembó, mostró su estrategia productiva en la recría de hembras
Aunque la jornada se realizó el viernes 20, a las puertas del invierno, el día estuvo soleado y agradable. La idea fue juntarse en el local feria Batoví, en el kilómetro 364 de la ruta 5, después del mediodía para visitar el establecimiento La Carreta, de Mario Clara, ubicado a 25 kilómetros de la ciudad de Tacuarembó.
Clara agregó que la tasa de procreo oscila “entre un mínimo de 78% y un máximo de 85%”. En tanto, la preñez de todas las vaquillonas alcanza al 80%, pero las de primera cría tienen un índice de apenas 30%.
El productor contó que las terneras se destetan y pasan a comer “tres horas de verde más un suplemento nutricional balanceado, que se va sustituyendo por afrechillo en una transición hacia más horas de pasto. Este año la avena se pudrió por las lluvias y hubo que plantar raigrás tarde, por lo que dimos más ración”. En la primavera, las terneras van a un campo natural reservado y los machos entran al área de pasturas mejoradas, a razón de 10 terneros por hectárea con verdeos y luego al campo natural reservado.
Fortalezas del sistema
Al contar las fortalezas del sistema productivo que aplica, Clara reveló que “con las hembras se trata de mantener ganancias moderadas en invierno y salir al campo natural, con relaciones vacuno/lanar bajas, y campo sano sin parásitos”.
Otra característica es que el entore “se hace entre febrero y abril, inseminando 15 antes las vaquillonas. Todo el ganado de cría se insemina, se repasa con inseminación y el resto se repasa con toros”.
Otra clave es acompasar la producción de pasto, es decir, “logramos acompañar el ciclo del campo con el requerimiento (nutricional) de las vacas, tanto para las vaquillonas como para el entore. En la época del entore y en las pariciones, hay buen forraje”. Clara también destacó que “tenemos una relación insumo/producto de US$ 0,47 por kilo de carne producido”.
Pero la mayor moraleja para Clara es “seguir buscando alternativas” para llegar a producir 150 kilos de carne por hectárea. Para ello son importantes proyectos como el del IPA porque “siempre hay algo para aprender. Hay que arrimarse y salir de los predios para lograrlo”, concluyó. l
Tecnología aplicada en predios comerciales
recría. El responsable del Fondo de Transferencia de Tecnología y Capacitación para el sector agropecuario del Instituto Plan Agropecuario (IPA), Esteban Montes, dijo a El Observador Agropecuario que un objetivo del proyecto Relevamiento de mejoras en la recría de hembras en vacunos de carne es difundir “casos de tecnologías aplicadas en predios comerciales”, con todo lo que ello implica.
Montes recordó que el tema fue elegido el año pasado y en noviembre de 2013 se puso en marcha la iniciativa con 15 productores seleccionados en todo el país “para mostrar lo que hacían. En general son predios con muy buenos indicadores reproductivos”.
El IPA los monitorea durante un año, haciendo pesadas del ganado, recolectando otros datos “y buscando interpretar la filosofía que aplican”.
“Luego los mostramos en jornadas como la realizada en los de Mario Clara (ver nota principal) porque se busca que sean casos de tecnología aplicada en predios comerciales, con todos los avatares del clima, la mano de obra, el pago de cuentas y otras realidades”, remarcó Montes.
El tema elegido “apunta a mejorar los porcentajes de entore a los dos años, que se ubica en 50% e involucra a 1,2 millones de vaquillonas”, recordó el técnico del IPA, y agregó que “por otro lado, buscamos superar problemas en el segundo entore, donde el porcentaje de preñez generalmente se ubica en 30%”.
Agregó que se trata de un problema de la mala recría en el primer y segundo año, donde queremos colaborar a mejorar”.