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La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, buscó levantar a sus correligionarios con un discurso encendido y combativo en el acto por el aniversario de la democracia; sin embargo, no consiguió desviar la atención de la Justicia en la investigación por irregularidades en una de las empresas de su familia.

Según informó ayer el diario Clarín, la investigación sobre las finanzas del hotel Alto Calafate, propiedad de los Kirchner, sumó un nuevo capítulo ya que la Justicia se encontró con que “una ‘empresa pantalla’ administra el hotel de Cristina”.

“La reconstrucción de la contabilidad de la compañía muestra que la familia presidencial creó una red de sociedades para manejar ese negocio sin aparecer en los papeles. En lo formal, por ejemplo, delegaron la administración comercial del Alto Calafate a la firma Idea SA”, aseguró Clarín.

Sin embargo, el periódico argentino mostró otra realidad. “Según pudo saber Clarín, uno de los dueños de Idea SA es directivo del Alto Calafate, y es también socio en los negocios inmobiliarios de Máximo Kirchner. Se trata de Osvaldo ‘Bochi’ Sanfelice”, afirmó.

Asimismo ese medio de prensa –enfrentado con el gobierno K– explicó que “Idea SA registró como domicilio fiscal la misma dirección impositiva del Alto Calafate”. Además, informó que se trata de las mismas oficinas en las que funciona la inmobiliaria del hijo de la presidenta, Máximo Kirchner, y Sanfelice. Por si fuera poco, también funcionaba allí el estudio jurídico de la sobrina de Cristina Fernández, Romina Mercado, actual presidenta del Alto Calafate.

Si bien la Justicia investigará cuál es el propósito de usar una empresa pantalla para llevar la contabilidad, Clarín adelantó que una de las causas pueden ser “los negocios que los Kirchner hacen con el Estado” y mencionó que las tripulaciones de los vuelos de Aerolíneas Argentinas que llegan a El Calafate pernoctan en el hotel K.

El caso de irregularidades del hotel Alto Calafate se inició con la investigación a la empresa Hotesur, propiedad de Cristina, por irregularidades en la declaración de impuestos.

Para la tribuna

Pero pese a esta causa pendiente y de tener que lidiar con un vicepresidente (Amado Boudou) enviado a juicio oral por falsificación de documentos para la compra de un automóvil, Fernández salió en la noche del sábado con la firme intención de envalentonar a sus seguidores haciendo frente, una vez más, a los fondos buitres y a todos aquellos que quieran desestabilizarla.

La presidenta advirtió que su gobierno no se dejará extorsionar por presiones del mercado ni de los fondos especulativos que litigan para cobrar bonos soberanos, en un acto que sirvió para celebrar 31 años de democracia en el país.

“Estos buitres están perdiendo algunas plumas y van a terminar siendo un verdadero cachivache”, dijo la mandataria en la casa de gobierno rodeada de funcionarios y partidarios y aseguró que como presidenta “no se dejará extorsionar”.

Argentina fue condenada por la justicia de Estados Unidos a pagarle a fondos especulativos (llamados fondos ‘buitre’ en Argentina) US$1.300 millones por bonos en default, sentencia que aún no ha cumplido.

La mandataria remarcó la convocatoria lanzada la semana pasada para adelantar el pago de US$ 6.700 millones a tenedores de bonos que vencen en octubre de 2015, y que recibió el 2% de adhesión.

“Les dijimos que vengan a cobrar que tenemos los dólares y prefirieron quedarse con los bonos (...) que no nos corran más con que Argentina no tiene clima de negocios”, dijo.

También rechazó supuestas afirmaciones respecto de que “Argentina iba a estar ‘boqueando’ (bajo asfixia económica) a fin de año”.

“Le dijimos a los acreedores que estábamos en condiciones de pagar toda la deuda (del bono 2015) y ahora son ellos los que están boqueando” sorprendidos, añadió.

Tras el discurso transmitido por cadena nacional, la mandataria habló en un escenario ante una multitud congregada en la Plaza de Mayo para un festival popular que debió suspenderse horas antes por una fuerte lluvia, y pese a lo cual varios miles aguardaron a que pasara.

“Cuando los veo aguantar como han aguantado lluvia, viento y granizo, pienso: ¿y nos quieren correr con unos buitres desplumados y ríos de tinta de calumnias?, jamás”, afirmó.

La celebración había sido programada en principio para el miércoles en coincidencia con el aniversario de la asunción del fallecido Raúl Alfonsín, primer mandatario del período democrático elegido tras la peor dictadura que sufrió el país (1976-1983) y por el Día Internacional de los Derechos Humanos.

Pero finalmente se resolvió trasladarlo al sábado, al cumplirse siete años de la asunción de la actual presidenta.

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