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Sobre la una de la mañana, estaba mirando la tele en mi casa. De repente, escucho unos ruidos de botellas y gritos. Abro la ventana de la terraza, me asomo y veo un clima atípico a esa hora en Avenida Libertador y Nueva York.

En esa cuadra varios hinchas de Peñarol se desplazaban rumbo al Palacio Legislativo. Algunos individualmente, y otros en grupo, lanzaron piedras sobre los edificios y locales comerciales que veían. Lo hacían de manera indiscriminada. Otros hinchas festejaban con cánticos, desentendiéndose de la situación. Y otros miraban, sin meterse, y les gritaban que no lo hicieran. Desde las ventanas de los apartamentos, muchas personas salían a ver lo que pasaba y, cuando se percataban, algunos insultaban y chiflaban.

Cuando comenzaron a irse, quise bajar a retratar lo que habían dañado. En el hall del edificio, abrir la puerta del edificio no fue sencillo: los trozos de vidrios producto de los impactos con piedras inundaron el suelo.

Pero no fue el único blanco que tuvieron.

A la farmacia de Libertador y Nueva York le arrojaron varias piedras hasta que quedó sin vidrios parte de su fachada. Un grupo de 10 personas aproximadamente ingresó al local y saqueó varios productos. Luego, siguió su camino. En el ínterin, algunos tiraron contenedores hacia el medio de la calle.

Unos 10 minutos después de esos incidentes en esa esquina, varios vecinos de los edificios afectados evaluaron los daños e intentaron llamar al 911. A algunos les respondió y a otros no.

Cinco minutos más tarde, unos cuatro autos policiales, con sirena, a gran velocidad, en luz roja y algunos a contramano, pasaron por esa zona para perseguir a los autores de esos daños. Uno de ellos, con unos seis efectivos de GEO (Grupo Especial de Operaciones) se percató de que la farmacia había sido dañada debido a que la alarma sonaba de manera incesante. Por eso frenó. Los policías ingresaron al local, pero los ladrones ya se habían ido.

Los vecinos sacaban fotos en el lugar con sus celulares. Más de uno insultó a los agresores. "Rompieron todo. Libertador fue saqueada", dijo una vecina.

Esa media hora de caos terminó con la limpieza de los halls de algunos edificios. Y no hubo que lamentar heridos.
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