Ciudad de México, julio de 2011. Un joven y talentoso volante de Peñarol es una de las sensaciones de la selección sub 17 de Uruguay que logra el vicecampeonato en el Mundial de México. Inmediatamente los ojeadores que lo venían siguiendo subrayan su nombre en la lista de promesas para considerar como figura de futuro. Paralelamente en los medios comienza a resonar con singular énfasis la posibilidad de que Elbio Álvarez pase a Real Madrid o de Benfica.
Cuando las luces se apagan
El deslumbre, un mercado voraz y ese descarte perverso: las historias de Elbio Álvarez y Enzo Scorza