La presidenta argentina, Cristina Fernández, cuya reelección en los comicios del próximo domingo dan por hecha los sondeos, llamó a la unidad y apostó por la integración suramericana al cerrar su campaña en un colmado teatro de Buenos Aires.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, cuya reelección en los comicios del próximo domingo dan por hecha los sondeos, llamó a la unidad y apostó por la integración suramericana al cerrar su campaña en un colmado teatro de Buenos Aires.
"Les pido a todos los que tienen responsabilidades institucionales que dejemos de lado las cuestiones menores", que haya "mayor inteligencia", manifestó la mandataria, quien pidió además una "autocrítica" a los dirigentes por caer en afirmaciones "estériles".
Mientras, en el recinto abarrotado escuchaban los miembros del Gabinete, gobernadores, legisladores, dirigentes sindicales, artistas y líderes de organizaciones humanitarias, como Estela de Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo, y Hebe de Bonafini, de Madres de Plaza de Mayo. También estaban sentados en primera fila sus hijos, Máximo y Florencia, a quienes, al borde del llanto, les dio las gracias porque "sin ellos", dijo, "no hubiera sido posible seguir" luego de la muerte de Kirchner.
El mitin formó parte de la seguidilla actividades que encabezan esta semana los siete candidatos presidenciales para el cierre de sus campañas, entre ellos, el socialista Hermes Binner, a quien las encuestas conceden el segundo lugar.
"Tenemos algo que no se compra ni se vende: el entusiasmo. Queremos ser Gobierno en Argentina para construir un mañana mejor", aseguró Binner en el último acto electoral que celebró en Buenos Aires.
El gobernador de la central provincia de Santa Fe, donde cerrará la campaña este jueves, afirmó que el oficialismo sólo muestra preocupación por lo económico, mientras que Argentina "merece una realidad mejor, donde no se separe lo económico de lo social, donde el desarrollo los integre".
Economía con inclusión social
Por su parte el candidato por el Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, prometió que, si accede al Gobierno, promoverá una economía con un desarrollo social "sustentable".
"Tenemos algo que no se compra ni se vende: el entusiasmo. Queremos ser Gobierno en Argentina para construir un mañana mejor", aseguró Binner al cerrar su campaña en Buenos Aires con un acto en el club de fútbol Ferrocarril Oeste.
Según las encuestas, Binner está aun muy lejos del porcentaje de intención de voto que acapara la presidente Cristina Fernández, favorita para lograr la reelección este domingo, pero ha experimentado un notable crecimiento desde el cuarto puesto que logró en las primarias de agosto pasado, con el 10,18 % de los sufragios.
La mayoría de los sondeos sitúan a este médico, máximo referente del Partido Socialista de Argentina, como segundo en los comicios presidenciales, con una intención de voto de entre el 14 % y el 17 %.
El gobernador de la central provincia de Santa Fe, donde hará su último acto de campaña este jueves, aseguró hoy que el oficialismo sólo muestra preocupación por lo económico, mientras que Argentina "merece una realidad mejor, donde no se separe lo económico de lo social, donde el desarrollo los integre".
"Claro que nos interesan los números de una economía que debe aprovechar este momento en que el mudo demanda lo que a Argentina le sobra, los alimentos. Pero día a día nos enteramos de hechos aberrantes de la economía, como el cierre de las exportaciones de trigo", se quejó Binner, de 68 años.
"Nos interesa un desarrollo integral. Le decimos a los empresarios que la economía, si no otorga la posibilidad de un desarrollo social sustentable, en algún momento se frena", señaló.
Binner dijo que el frente que lidera aspira a vivir "en una economía y en una sociedad donde la solidaridad, la transparencia y la construcción sean los valores fundamentales".
El postulante dijo que este domingo los votantes tienen dos opciones: optar por profundizar el modelo del oficialismo, con "10 millones de pobres, un millón de jóvenes que no estudian ni trabajan" y que paga "migajas a los jubilados", o por otro camino "complejo y difícil", el de la "construcción" que propone el Frente Amplio Progresista.
Binner recomendó a sus votantes que lleven a los colegios electorales "el voto en el bolsillo" para sortear un eventual faltante de papeletas de su fuerza.
"Hay tramposos dando vueltas. Hay que llevar el voto en el bolsillo para que no se trampee la voluntad de la gente", dijo.
Aunque sin perder su estilo medido, Binner se animó en el acto a cantar y bailar con la banda de rock que creó la música insignia para la campaña del Frente Amplio Progresista, una coalición de fuerzas de centroizquierda.
Médico de profesión, Binner fue alcalde por dos períodos consecutivos (1995-1999; 1999-2003) de Rosario, la tercera ciudad mas poblada de Argentina.
En 2007 ganó las elecciones que le consagraron como el primer gobernador socialista de la historia argentina y que pusieron fin a 24 años consecutivos de gobiernos peronistas en Santa Fe.
Otros candidatos
También cerró la campaña en Buenos Aires el candidato Alberto Rodríguez Saá, de una facción del peronismo disidente, quien aseguró que no se necesita "nada de oficialismo ni oposición", sino "intransigentes con los principios, con los que estén a favor de los trabajadores y de una economía seria".
Por su parte, el radical Ricardo Alfonsín, hijo del expresidente Raúl Alfonsín (1983-1989), culminará este jueves su campaña con una caravana por Buenos Aires y parte de su cinturón urbano, mientras que el exmandatario Eduardo Duhalde (2002-2003), otro de los candidatos del peronismo disidente, prevé realizar un acto a las afueras de la capital argentina.