ver más

Hay algunos críticos de cine en Estados Unidos que creen que la salida de Steve Carell de la sitcom The Office fue más larga que la guerra de Vietnam. Y la imagen de Michael Scott lo acompañará un par de años más todavía.

Pero, finalmente Carell se liberó. Loco y estúpido amor cuenta la historia de Cal Weaver (Carell), cuya esposa lo engaña con un compañero de su trabajo.

Desconsolado y triste, Weaver ahoga sus penas en un bar donde conoce a Jacob (Rosling), un seductor que le promete enseñarle las técnicas para llevarse a la cama cada noche a una mujer diferente y de esa forma poder vengarse de su esposa.

Lo que sigue es una serie de eventos desafortunados entre la pareja y el resto de los personajes representados por actores muy conocidos (Tomei y Bacon, por ejemplo), con encuentros y desencuentros, con toques de humor a un ritmo cada vez más frenético.

La calidad de Carell, más allá de la pantalla chica, quedó demostrada en el celuloide tanto en películas del mainstream de Hollywood como Virgen a los 40, así como en producciones independientes como Little Miss Sunshine.

En muchos casos, estas comedias livianas se apoyan en las sólidas actuaciones de nombres que salvan la película. Pero, en este caso, desde la dirección también hay una cabeza pensante, no un mero reproductor de los gags de los comediantes.

Se trata de John Requa, que fue guionista de la irónica y sarcástica Bad Santa, protagonizada por Billy Bob Thornton. Si el plan viene de comedia, sin dudarlo dos veces, la decisión de hoy o del fin de semana es para Loco y estúpido amor. Una buena predisposición previa ayuda a filmes de este tipo
Seguí leyendo