Las autoridades rusas habían hablado del descubrimiento de una secta que vivía en un "hormiguero de ocho pisos" excavado en la tierra, en la que los niños eran mantenidos en celdas sin calefacción sin ver la luz del Sol. Una visita al recinto, empero, mostró una realidad más ordinaria.
Demasiado truculento para ser cierto
En Rusia dudan que sea cierta la historia del “hormiguero humano”, donde se denunció que una secta mantenía a niños durante años debajo de la tierra