Acusado de quebrar el orden institucional, asediado y aislado. Ese es el estado de situación en que hoy está inmerso el gobierno chavista de Nicolás Maduro en Venezuela, sobre todo luego de su decisión de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, sin haber realizado una consulta popular previa, y a la que otorgó plenos poderes para que legisle y gobierne de hecho.
Diecisiete países de América condenan ruptura democrática
Cancilleres desconocen la Constituyente y afirman que sus acciones son ilegítimas