La banda Julen y la Gente Sola consiguió este año lo mismo que logró Carmen Sandiego a fines de 2013: crear una gran expectativa dentro de mundo independiente y editar casi a fin de año un disco que cumplió con creces lo que prometía.
La banda Julen y la Gente Sola consiguió este año lo mismo que logró Carmen Sandiego a fines de 2013: crear una gran expectativa dentro de mundo independiente y editar casi a fin de año un disco que cumplió con creces lo que prometía.
Se trata de dos bandas de generaciones diferentes (unos apenas cruzan los 20 y los otros están por llegar a los 30) que, además de ser colegas del colectivo Esquizodelia, comparten una raíz pop que se inclina hacia las distorsiones y el lo-fi, con letras confesionales, por momentos agresivas y por otros, sensibles.
Por eso, para los que gustan del pop raro e inteligente, el show de hoy en la sala Vaz Ferreira, cierre del Ciclo Esquizodelia, resulta imperdible. Y para aquellos que busquen sonidos diferentes y frescos, atípicos de lo que predomina en las ondas radiales, también es una buena oportunidad.
Carmen Sandiego
Ciudad Dormitorio, el cuarto y más reciente disco de Carmen Sandiego, es un trabajo de quiebre. Desde 2004, Flavio Lira y Leticia Skrycky vienen haciendo canciones que buscan la incomodidad desde el minimalismo de dos guitarras, juguetes musicales y la baja fidelidad.
Casi 10 años después, ahora acompañados por Ezquiel Rivero en bajo y Matías Lens en batería, la intención sigue siendo la misma, pero ahora apoyada sobre la energía distorsionada de una banda.
Ciudad Dormitorio es sin dudas su trabajo más accesible, más pop y cancionero y, por ende, menos alienante para el escucha desprevenido. En este sentido es un buen punto de partida para luego explorar su discografía hacia atrás.
Julen y la Gente Sola
Con solo dos temas revelados, que son El último día de Sofía (2013) y Alquimista (setiembre de 2014), la novel banda fue una de las más esperadas de este año.
Editado a fines de noviembre, Julen y la Gente Sola fue producido por Ezequiel Rivero, al igual que Ciudad Dormitorio. El disco es la culminación del trabajo que en 2009 comenzó en plan solista Federico Morosini, hoy guitarra y voz de la banda. De todos modos, Morosini aún mantiene su veta en solitario y edita sus canciones a través de su sello Nikikinki Records.
Si Carmen Sandiego denota cierta atmósfera más cercana a la madurez, Julen y la Gente Sola mantiene la frescura y espíritu de la adolescencia.
Temas como Trotsky Vengarán (una canción que se desarrolla durante un show de la banda), Nunca viajé en aviones y, en especial, la ya mencionada Alquimista muestran, por un lado, la excelente pluma de Morosini. Pero, sobre todo, encarnan una condensación de factores que, si bien resultan nuevos y confluyen en realizar un muy buen trabajo, tienen correlato con lo que sucede dentro del colectivo Esquizodelia. De hecho, Lira también aparece en el disco, así como también las guitarras de Diego Rebella y la voz de Ernesto Tabárez.