Jorge Victorino, hermano de , el exídolo de Nacional escribió una dura carta pidiéndole a algunos dirigentes de Nacional que se hicieran cargo de su muerte.
Jorge Victorino, hermano de , el exídolo de Nacional escribió una dura carta pidiéndole a algunos dirigentes de Nacional que se hicieran cargo de su muerte.
El hermano del exfutbolista le envió una extensa carta al periodista Eduardo Rivas, quien la subió a su cuenta de Twitter.
En la misma, dice lo siguiente:
"En estas horas tan tristes y amargas, me permito escribir estas líneas a fin de expresas, sentimientos e indigjnación por lo que uno tiene que leer, escuchar, y en muchos casos, interpretar silencios, que duelen lo mismo.
Mi hermano hace unos días, tomó la decisión de quitarse la vida y lamentablemente la llevó a cabo .No quiero profundizar sobre los motivos, pero sí quiero pedirles a todos aquellos que guardan silencios o que han publicado y dicho cosas para tirarla al córner, que se hagan cargo, que tengan un mínimo de valentía y dignidad, para reconocer y aceptar su falta de empatía, su porcentaje de culpa, que influyeron en dicha decisión (que nosotros como familia estamos procesando y aceptamos).
Y se los digo, al expresidente del Club Nacional de Football, que cuando asumió, una de sus primeras medidas, fue despedir a mi hermano de su trabajo en el club por la simple razón que se había sacado una foto con el candidato que en las elecciones había sido su rival (esto me lo dijo mi hermano), cuando todos saben que con quien se sacó la foto, era amigo de muchos años de mi hermano, amistad que iba más allá de lo circunstancial de las elecciones. La hipocresía. Estoy seguro que ese mismo presidente, gritó, festejó y capaz hasta lloró con sus goles.
Waldemar se sacaba fotos con quien se lo pedía. Ya había traspasado los colores de un club, es parte de ser ÍDOLO. Que se haga cargo el exfutbolista que ocupaba un cargo en el club y que no tuvo la consideración, respeto ni valentía, para transmitirle dicha decisión a Waldemar, de frente mirándolo a los ojos, si no que optó por decírselo por teléfono. Cuánta tristeza vi en el rostro de Waldemar cuando me lo contó.
Que se haga cargo al actual presidente del club, que he leído que manifestó que mi hermano no tenía problemas económicos y que no sabía que estaba mal. Tremenda contradicción. Aparentemente sabía que no tenía problemas y en la misma frase dice que no sabía que estaba mal.
Que se hagan cargo, los aduladores, los falsos amigos, quienes hoy ocupan cargo políticos de importancia, por ignorar las llamadas telefónicas de mi hermano, pidiendo le dieran una mano. Él nunca pidió plata gratis y si lo hizo, fue en momentos de desesperación que todos tenemos y capaz su ego de ÍDOLO no le permitió pedirle a la familia. Él pedía trabajar.
No se hagan los distraídos, sería bueno que revisaran sus celulares, para releer los mensajes que les envió.
Les recomiendo a todos, leer declaraciones del Indio Olivera, después de enterarse de la muerte de Waldemar, referidas a lo mal que se sentía hasta que lo llamó Peñarol. No pasa todo por lo económico. Eso lo arreglaban con muy poquitos pesos, comparados con los presupuestos que manejaba el club. Waldemar necesitaba para ser feliz, levantarse todos los días, salir, ponerse la ropa de entrenamiento y laburar ahí en lo que aprendió en tantos años y tantas canchas por el mundo. Entrenando a la gurisada, enseñando, dando consejos. Necesitaba sentir esa adrenalina, ese olor a vestuario.
Recuerden, que la gloria, se asienta sobre pilares de triunfos y Waldemar fue, es y será eternamente, uno de esos pilares. Respeto señores.
Hay ÍDOLOS e Ídolos, y mi hermano es de los primeros. Los hay con los pies de barro y los que por la eternidad los tendrán en el mármol de la GLORIA. Los que ganaron todo y por eso son ÍDOLOS (los verdaderos). A quien les quepa el sayo que lo pongan.
Más allá de las apariencias, el juez más duro e implacable, es la conciencia. A esa, no se le puede mentir, no se le puede engañar.
Espero que todos los que le soltaron la mano, que le fallaron, puedan perdonarse. Y firma: Jorge Victorino
Aquí está la carta que publicó Eduardo Rivas: