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Tras la aparición de los , que eran buscados desde hacía 18 días, el Ejército de ese país aseguró estar preparado para enfrentamientos con el grupo islámico Hamas, al cual Israel le atribuye los asesinatos.

"Nosotros vamos a hacer todo como lo haría cualquier otro Ejército, tenemos la obligación de defender a la población civil israelí. Estamos preparados para cualquier tipo de situación. No tenemos intención de que haya una escalada a la violencia, pero si Hamas lo determina, nosotros no nos vamos a quedar debiendo", dijo a El Observador el jefe de prensa del Ejército de Israel para Latinoamérica y Asia, Roni Kaplan.

Aseguró que los tres jóvenes habían sido secuestrados y que murieron a manos del grupo islámico. Desde 2013, Hamas había intentado llevar a cabo 64 secuestros, aunque ninguno tuvo éxito. Hacía 18 días que el Ejército llevaba a cabo la operación "Volver hermanos", para localizar a los jóvenes, que habían desaparecido al salir de un centro educativo religioso.

"Nuestro primer objetivo es llevar a los criminales a la Justicia. Estamos atrás de ellos. Esperamos encontrarlos y ponerlos tras las rejas", informó Kaplán El Observador.

Por su parte, indicó que desde que los tres jóvenes fueron secuestrados, en Israel cayeron 40 cohetes provenientes de la franja de Gaza, principal centro del grupo fundamentalista. "Es una escalada de violencia", señaló Kaplan, por lo que aseguró que el segundo objetivo de las fuerzas militares iraelíes es "mantener la seguridad de los civiles" en esa zona del país.

"En estos días el mundo se está dando cuenta de lo que es el radicalismo islámico sunita, y el Hamas es parte de ello. Nosotros nos vemos a nosotros mismos como un ejército que está en la primera línea de la lucha contra el terror", recalcó.

Ante la acusación de Israel, el movimiento Hamas puso en duda la versión del secuestro y manifestó que, de desatarse una guerra, . En respuesta, Kaplan apuntó: "Nosotros tenemos nuestras formas de defendernos y de atacar también ".

Sin embargo, el representante del Ejército recalcó que las actividades militares durante la operación "Volver hermanos" se llevaron a cabo "tratando de infringir el menor daño posible a la población civil palestina". "No vemos en ellos nuestro enemigo de ninguna manera. Nuestro imperativo categórico fue abrir fuego solamente en la medida de que los soldados vean sus vidas en peligro", añadió.

Si bien Kaplan no manejaba el número de muertos durante estos 18 días, hizo hincapié en que la mayoría se generaron durante enfrentamientos.

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