Los diferentes rubros del agro “tienen que aprender a hablar el mismo idioma”, dijo Gordon Storey, vicepresidente de Kilafen, en la mesa de debate y análisis que integró en la 16ª jornada anual de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC), el jueves 14 en Paysandú. El empresario estuvo acompañado del presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Luis Alfredo Fratti; el gerente de UPM Forestal Oriental, Javier Solari; y el director de la UPIC, Alvaro Simeone. El moderador fue el periodista Martín Olaverry.
Allí hubo coincidencia sobre la importancia de la interacción entre ganadería, agricultura y forestación, lo que le aporta mayor rentabilidad y sustentabilidad a la empresa agropecuaria. Según un estudio realizado por Álvaro Simeone e Ignacio Buffa, coordinador agrícola ganadero de Fucrea, la incorporación simultánea de agricultura y forestación a la ganadería resulta en un ingreso de capital de US$ 133 por hectárea, lo que equivale a un aumento sobre el sistema base de ganadería en área mejorada de 68%.
Por su parte, Fratti recordó que al principio la gente le temía a la forestación porque se pensaba que no habría lugar donde tener ganado. “No fue ni el edén ni el apocalipsis. Vimos que se podía echar vacas en la forestación, lo que le dio oportunidad al chiquitaje que andaba en la calle con las vacas”, dijo. Agregó que con la llegada de la agricultura pasó algo similar y destacó que el rubro vino a complementarse con la ganadería, con forraje y fábricas de raciones.
Simeone reconoció que hay problemas de infraestructura pero también señaló que hay un problema de actitud en muchos productores ganaderos, que son muy conservadores. “Cada uno hace lo que quiere pero hay posibilidades de elevar el resultado económico. Se puede arrendar un campo para forestación en US$ 150 o US$ 170 por hectárea, pero si lo hace uno mismo la rentabilidad llega a US$ 300 por hectárea. Hay un margen de crecimiento empresarial muy importante sin explorar”, dijo.
Fratti señaló que siempre se habla de la eficiencia pero se olvida que la mitad de los terneros son salen de predios de productores medianos a chicos, que le cuesta mucho acceder e implementar tecnología. “Es gente que no tiene espalda, cuando perdió se fue”, comentó.
Storey afirmó que las bases están para que los rubros puedan crecer de forma conjunta. Dijo que hay productores excelentes en ganadería, pero que es un sector casi olvidado. Recomendó generar parámetros de producción serios y pensar en términos económicos y no en hacer lo que le gusta.
El director de la UPIC opinó que las perspectivas de crecimiento pasan por mejorar el conocimiento. Señaló la uniformidad del producto agrícola que no lo tiene la ganadería. Dijo que el desarrollo tecnológico de la ganadería tiene gran camino por recorrer desde el punto de vista operativo, como por ejemplo usar una aplicación que determine si un novillo sirve o no para la Cuota 481 o comederos de autoconsumo que funcionen con diferentes dietas tanto para terneros como para novillos.
Las frases de Fratti
El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Luis Alfredo Fratti, expresó varias frases que generaron diferentes reacciones entre el público, unas mil personas que colmaban el salón Egeo, en Paysandú. Sobre el precio del ganado gordo dijo que es un problema interno que no se arregla “por falta de sinceramiento entre nosotros. El gobierno hizo todo lo que podía hacer con las herramientas disponibles, pero no somos autoritarios. Propongo un precio piso de referencia, PPR, pero si los productores y la industria no lo agarran no es problema del gobierno”, sostuvo.
Comentó que al subir el precio del ganado no hubo más discusión sobre el tema, “pero en realidad no cambió nada. Seguiremos teniendo serrucho permanente (por la gráfica de precios). Eso se puede evitar. También decían que el Novillo Tipo no se podía hacer y se hizo. Si es un tema de oferta y demanda ¡no discutamos más entonces!”.
“No nos olvidemos que la zafra de terneros ya pasó y que el criador ya marchó. El invernador compró barato y ahora el ganado gordo vale, por eso se tranquilizaron”, agregó.
“Me asombra que hay gente que sabe cuando va a valer el ganado internamente. Internacionalmente sí se, pero internamente no tengo ni idea. Si no encontramos otro mecanismo no sabremos cuánto valdrá. Con el sistema actual, al que no tiene espalda lo deja de rodillas”, afirmó.
Sobre la exportación de ganado en pie dijo que “debe ser una válvula de escape y no un chorro permanente. Si eso pasa quedaremos con 10 mil tipos sin laburo. Nos convertimos en una estancia turca si exportamos todo. Por qué esperar por la exportación de ganado en pie si nos podemos poner de acuerdo”.
Sobre la teoría del libre mercado dijo que es un tema que está de vuelta. “Ni los países más abiertos son tan giles de vender a cualquier precio. La Unión Europea prioriza a su gente y está bien. La libertad de mercado es un cuento de Estados Unidos, invento de (Julio) Preve, (Juan) Peyrú y compañía. De todos modos yo seguiré opinando y generando debate”.
En relación al futuro de la carne Fratti destacó que Uruguay podría exportar 400 mil toneladas, sumando la carne ovina, por cerca de US$ 1.900 millones. Consideró que el producto se seguirá valorizando porque está dejando de ser un commoditie.
“Los cortes de mayor valor empiezan a ir a nichos de mercado que pagan más, como hoteles, supermercados sofisticados, cruceros, restaurantes de elite. Ahí llega la carne uruguaya y por eso su valor actual. Estamos de moda y las perspectivas son fantásticas. Somos chicos pero en carne jugamos en primera, somos campeones mundiales o vicecampeones”, sostuvo el presidente de INAC.
Subrayó además que en los últimos cinco años Uruguay es el segundo país que vende la carne a mayor valor, después de Estados Unidos, que vende un producto diferente: el novillo choice.
En relación a la Cuota 481 dijo que es un negocio previsible porque todo el que tiene un feedlot tiene acuerdo con la industria frigorífica, porque cada día perdido es mucho dinero. “Pero 90% de los que producen ganado en Uruguay, que es lo que nos da volumen grande para que entren divisas al país, no están en ese negocio. El feedlot es un negocio de empresas grandes”, afirmó.
Recordó que en 2005 la renta per cápita era US$ 5.000 y en la actualidad es US$ 17.000. “Por US$ 200 o US$ 300 no va a trabajar nadie en el campo. ¡Ganamos tres veces más y queremos seguir pagando lo mismo!”, enfatizó.
Fratti reconoció que “el productor ganadero capaz que no es muy empresario, porque hay otros mejores negocios. Pero queremos que el territorio esté ocupado, que haya gente trabajando, y para eso hay que pagar buenos salarios y producir más”.
“Tenemos que reconocer que estamos frente a un buen negocio. Internacionalmente nunca estuvimos mejor. En el semestre que viene se venderá más caro que en el primero, todo indica que será así porque es lo que ocurre hace 10 años”, concluyó el presidente del INAC.
Solo 23% de negocios ganar-ganar
Según el indicador Novillo Tipo, de INAC, solo 23% de los negocios de novillos gordos se hicieron a un precio aceptable para productores e industriales, la mayoría de las ventas fue beneficiosa para una parte u otra, según demostró Pablo Caputi, director de información y análisis económico de INAC.
Caputi, que fue homenajeado por la UPIC por ser el creador del Novillo Tipo, expuso sobre diversos aspectos del negocio ganadero e industrial. Afirmó que el argumento “no funcionó en el pasado” no es suficiente para descartar una propuesta, en relación a un frigorífico de productores. Señaló que el confinamiento es un negocio de características industriales porque tiene certezas tecnológicas y un componente financiero muy importante. Comentó que el modelo del arroz para la ganadería tiene sus dificultades, porque el producto tiene su diversidad y son muchos más los productores.
Mujica
El presidente de la República, José Mujica, cerró la 16ª Jornada de UPIC e insistió en la importancia del papel del criador en la ganadería uruguaya. “Hay que premiar al criador, no por bueno ni por cuestiones sociales, sino porque ahí le va la vida a toda la cadena”, dijo y agregó que “alguien tiene que apuntalarlo desde la propia cadena”. “Si no cuidamos al criador todo lo demás tambalea, es la parte más jodida del negocio”, alertó. “No vi ninguna multinacional dedicada a producir terneros, hasta en Estados Unidos los criadores son los farmers (productores)”, dijo el mandatario.