El apagón de las estrellas
Grandes figuras, entre los mayores fracasos taquilleros de 2012. La estrategia de vender una película a través de un rostro conocido es cada vez menos efectiva
La crisis que desde hace cuatro años acecha a la economía estadounidense está cambiando el mundo de los negocios y Hollywood sigue sufriendo consecuencias. A tal punto que el recorte presupuestal alcanzó los talones a las grandes estrellas, que ahora deben asumir que aquello de vender una película solo con su apellido, lo que les permitía aspirar a cifras astronómicas de varios ceros, quedó en el olvido.
Basta con hacer un repaso por los fracasos taquilleros de 2012 como para confirmar que el star system empieza a apagarse. Varios productores ejecutivos tuvieron que lamentarse por haber apostado por las grandes figuras para llenar las salas de cine. De nada sirvió contar con Adam Sandler en Desmadre de padre, ni con Johnny Depp en Sombras tenebrosas ni mucho menos con Tom Cruise en La era del rock para evitar los fracasos económicos.
Ben Stiller y Jonah Hill fueron otros rostros conocidos detrás de un gran fracaso taquillero. Y es que la comedia Los amos del barrio que protagonizaron sirve de ejemplo de cómo una comedia poco original puede inflar su presupuesto hasta extremos absurdos. La cinta costó US$ 68 millones pero no logró superar los US$ 28 millones de recaudación, según Forbes.
No en vano Brad Pitt, una de las mayores celebridades que vio nacer la industria y que aparece con regularidad en la lista Forbes de los actores mejor pagados, lanzó una advertencia a sus colegas en octubre pasado durante la promoción de Mátalos suavemente.
“Los sueldos millonarios han muerto, se han acabado”, aseguró a la BBC cuando fue preguntado sobre si se podrían mantener las remuneraciones a los actores como hasta ahora y seguir cobrando US$ 10 millones por filme.
Seguramente por ello, el actor lleva una década desdoblando su presencia en Hollywood como productor y la mayor parte de sus ingresos se generan gracias al porcentaje de la taquilla.
Las grandes películas comerciales que triunfan en Hollywood en los últimos años ya no están lideradas por actores de la famosa lista A, basta recordar títulos como Los Vengadores o Avatar.
El hecho de que este año las películas de Cruise, Sandler y Stiller hayan hecho menos dinero que Magic Mike, un filme de bajo presupuesto sobre strippers dirigido por Steven Soderbergh y protagonizado por Channing Tatum, deja que pensar a los productores.
El único actor de la lista A que recientemente fue capaz de romper la barrera del millardo de dólares (con US$ 1.100 millones) fue el propio Johnny Depp en la piel de Jack Sparrow pero la alegría no le duró. Hasta él debió enfrentarse a un fracaso taquillero en su último proyecto junto a Tim Burton. Su tropiezo es otra señal para los productores, que deberán pensarlo mejor a la hora de regalarles unos cuantos ceros a las estrellas.