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Durante días, Salvador Amador se instaló como tema de conversación y generó intriga. La gente se preguntaba quién era ese misterioso candidato que había aparecido en los medios. De esta forma se logró el objetivo de Paso de los Toros y su agencia JWT. Cuando se develó que era esta marca la que estaba detrás de la original campaña de expectativa, a nivel digital “el resultado fue extraordinario: a las 24 horas de subido a Youtube, el comercial había obtenido más de 70 mil vistas”, según el jefe de categoría SoftDrinks de FNC, Javier Manzino.

Por su parte, el country manager de PepsiCo Bebidas, Alejandro Granda, reconoció que si bien esperaban una muy buena respuesta, los resultados y la repercusión sorprendieron enormemente. “El objetivo era generar la conversación entre el público, despertar su curiosidad; que se preguntaran quién era este supuesto candidato“Salvador presidente”,del cual había aún muy poca información pero que de pronto había aparecido con tanta fuerza; y que al develar que era Paso de los Toros quien estaba detrás de todo esto, lo tomaran de manera humorística”, amplió.

Para Mangino, la clave para que esto haya sucedido fue “la coordinación de los distintos medios intentando dar cierta credibilidad a este supuesto candidato”. Explicó que se continuó con la estrategia de utilizar –con cierta ironía, acidez y humor– historias con temas de público conocimiento del momento y destacó la participación del personaje Darwin Desbocatti al final del comercial, para reforzar estos conceptos.

Timing perfecto
Para el director creativo de JWT, Manuel Amorín, el timing de la campaña de expectativa fue “perfecto”. “Más tiempo hubiera hecho que el interés decayera o que la gente sufriera demasiado con la intriga”, explicó.

La campaña multimedios continuó con la línea de “Cortá con tanta dulzura. Lo dulce no quita la sed”, que se viene generando desde 2008 y “que tuvo su punto de inflexión en 2011, año posmundial, en el que la marca sorprendió con el memorable comercial del Ruso Pérez”, recordó Manzino, de FNC.
Desde la agencia se apostó a aprovechar lo pasional que se pone la gente en épocas preelectorales y a construir desde esa emoción.

Fue un casting extenso, dijo Amorín, pues la figura debía tener porte presidencial, ser relativamente joven y de buena presencia, buen actor y trasmitir la dulzura necesaria. Se eligió a un actor argentino. Consultado al respecto, Amorín señaló que el actor no debía ser necesariamente extranjero. “Pero la realidad indica que encontrar en el paisito una cara nueva y que reúna todos los requisitos juntos es muy difícil. Y tampoco es que sea extranjero, es un hermano rioplatense”, comentó

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