ver más

"The sky’s the limit". La frase se puede leer en un cuadrito en la oficina del director de la compañía audiovisual Locomotion, Javier Figueroa. Parece adecuada para este hombre de 43 años que desborda entusiasmo cuando habla de lo que le apasiona, lo que le gusta hacer “más que nada en el mundo”.

Se le nota que lleva el emprendedurismo en la sangre.

Era enfermero y tiene una licenciatura en anatomía patológica, pero dejó esa profesión al darse cuenta de que no era lo suyo.

Abrió un videoclub en el Cerro, donde nació, y logró tener una cadena en ese barrio, además de Casabó y La Teja.

Fue entonces cuando tomó su “primera decisión equivocada”: vendió algunos de los locales de videoclub y compró una carnicería, “porque la gente siempre va a comer carne”.
No sabía nada del negocio y a los seis meses se encontró con una carnicería y tres videoclubes fundidos, además de una deuda que demoró dos años en poder saldar.

En el año 2006 decidió fundar una empresa de animación, con el nombre de MTW Studio, al visualizar que en Uruguay no había empresas dedicadas totalmente a diseñar este tipo de productos.

Le resultó atractiva la idea de no ser “uno más” en un mercado que no estaba para nada saturado. También había algo de “bronca” por saber que el país era el único del continente que no contaba con su propia serie de dibujos animados.

“Lo primero que teníamos que romper era con que no éramos un estudio que intentara agradar a nuestros colegas sino que nuestros productos le tienen que gustar al público final.

No me tenía que importar si a mis referentes, a los cuales admiro, les gustaba”, dijo Figueroa.

Artigas pequeño

El buque insignia de Locomotion empezó a transmitirse en octubre de 2006 por canal 4.

El pequeño héroe consistió en una serie animada que contaba la historia del prócer José Artigas de pequeño, antes siquiera de convertirse en blandengue.

La serie ahondaba en las aventuras que vivía José con otros niños en el Montevideo del siglo XVIII. El programa buscaba transmitir la idea de que cualquier niño puede ser un héroe, sin necesidad de superpoderes.

Fue todo un tema meterse con la figura de Artigas. En el Ministerio de Educación le preguntaron si se iban a burlar de la figura del prócer. Para Figueroa, la repercusión de El pequeño héroe fue fabulosa, sobre todo en la gente. “El público no se fija en cuestiones técnicas sino que simplemente expresa si le gusta o no la propuesta”, comentó. Consideró que faltaron patrocinantes, y que eso hizo las cosas un poco cuesta arriba.

El proyecto se llevó a Chile, con Bernardo O’Higgins como protagonista, pero “no fue una gran experiencia”. A pesar de esto, considera que todo es parte del crecimiento. “El emprendedor se ve en cuántas caídas uno tiene, y yo tengo las piernas llenas de moretones”, bromeó.

Con el mundo en la mira

El 2009 fue un año importante. La empresa cambió de nombre a Locomotion porque se dieron cuenta de que se había convertido en una compañía audiovisual. “Estábamos haciendo programación, desarrollo de software, videos institucionales, teníamos productos de propiedad intelectual, programación de juegos educativos. No éramos un estudio ya”, explicó.

El equipo de Locomotion tiene claro que el mercado local es muy chico. “Nacemos como emprendedores sabiendo que nuestra meta es el exterior, nuestro cenit está afuera. Yo no quiero ser profeta en mi tierra, yo quiero ser profeta en tierras ajenas”, agrega.

La Embajada de EEUU jugó un papel importante en el despegue de Locomotion. El ex embajador Frank Baxter conoció el emprendimiento durante una visita a Ingenio. Quedó tan entusiasmado con el proyecto que posibilitó a Figueroa la obtención de una beca para hacer una “gira audiovisual” por EEUU en 2009 que lo llevó, además de a visitar muchos estudios importantes, a las entrañas del mundo de la animación digital: Dreamworks.

En febrero de 2011, y gracias al Programa de Líderes Visitantes Internacionales, Figueroa fue a Washington DC y conoció a la secretaria de Estado, Hillary Clinton. Solo hubo dos representantes latinoamericanos: Figueroa y un brasileño. “Este tipo de oportunidades son las que te ayudan a abrir la cabeza”, señaló.

En este viaje también pudo conocer los estudios Disney. “Si hay un emprendedor admirable es Disney. Logró vender una idea en la época de la gran crisis”, afirmó. Conocer los míticos estudios fue como visitar “la casa de los abuelos”, ya que considera que allí están las raíces de todo lo que hace.

Figueroa pretende que su empresa sea la mejor de América Latina, y piensa que puede lograrlo. “La barrera es Tijuana. Cuando se cruza ese límite, el mundo cambió. Están los mejores, con los mejores medios y con años de experiencia. Ahora, si nos largan en América Latina, competimos”, añadió.

Al salir al exterior el speech de Figueroa y su equipo para convencer a potenciales compradores es contundente y cinematográfico: “Somos como la película 300. No le ofrecemos un ejército con 5.000 hombres, pero puede quedarse tranquilo que le vamos a dar los 300 mejores”.

Oxígeno para buscavidas

Antes de que el término “emprendedor” se comenzara a utilizar en Uruguay gracias , en buena medida, a Endeavor, apuntó Figueroa, las personas como él eran denominadas “buscavidas”. Aquellos que lo conocen saben que, si no es en una cosa, lo van a ver envuelto en otra.

Locomotion es graduado de Ingenio, la incubadora del LATU, y también participó del programa Promesas de Endeavor. Para Figueroa, Ingenio les dio orden para hacer las cosas, y Endeavor fue como el “oxígeno” que les mostró que se “podían comer el mundo”.

El emprendedor lidia todos los días, según Figueroa, con la adrenalina propia del riesgo: “no me imagino en otro escenario”. Los momentos más complejos son cuando tiene que ocultar a su equipo de trabajo el “miedo voraz”.

Le parece muy bueno el ecosistema de emprendedores que se está generando en Uruguay y le gustaría que hubiese más mujeres involucradas.

Proyectos en desarrollo

Ahora Locomotion está inmerso en varios proyectos. Uno de los más ambiciosos es Tu serie. ANTEL pagó por la producción y posee los derechos. Se trata de 25 programas de cinco minutos cada uno, y está previsto que vea la luz en marzo de 2012.

Para Figueroa, Tu serie es como un “casting de dibujos animados”. Tendrá cinco temáticas diferentes y los niños, a través de una página web que funcionará para XO, teléfonos celulares y computadoras normales, votarán por los personajes.

La serie más votada será la finalmente realizada. Los niños serán invitados a enviar cuentos, y uno de los premios va a ser tener un cómic digital con el cuento que resulte ganador.

Mediante un equipo de captura de movimiento, los ganadores –habrá uno por departamento– darán vida a un personaje de su elección. Con esto se busca que el premio no sea solo material, sino que los niños puedan participar activamente en Tu serie.

Locomotion también está dando los toques finales a un proyecto para UTE. Son dos actividades para utilizar en las XO. Los protagonistas son dos niños y tiene que ver con la temática del cuidado de la energía y el medioambiente. Figueroa calcula que estarán listas en dos meses y medio.

Figueroa es consciente de las debilidades y las fortalezas de su empresa. “Somos una compañía que hace cosas. Capaz que no tienen el brillo o la espectacularidad de otras, pero las vamos a hacer en el tiempo que prometimos, con el presupuesto prometido y cómo lo prometimos”, dice Figueroa.

Intérprete online

En dos meses, Locomotion tendrá listo a Glot, un software de administración lingüística para intérpretes. Con esto busca romper la manera convencional para que sea online. El intérprete ya no tendrá que estar en el mismo lugar que la persona a la que está interpretando. Está pensado para organismos internacionales y reuniones entre empresarios. Los organizadores se ahorrarían el gasto en hoteles, tiques de avión, viáticos de los intérpretes. A su vez, los profesionales tendrían más posibilidades laborales porque pueden ofrecer sus servicios en más lugares al derribarse la barrera presencial. Figueroa tuvo una reunión en Washington con la OEA y la idea gustó. Glot pasó el comité de evaluación de la ANII. Para Figueroa, es un “software diferente con una amplitud comercial muy interesante”.

Seguí leyendo