ver más

Con los ojos llorosos (pero sorprendentemente sin la nariz roja, como es su sello actoral), Julianne Moore subió al escenario para recibir el premio a Mejor actriz por su rol en Siempre Alice. “Estoy tan feliz. Me emociona que seamos capaces de encender una luz sobre la enfermedad de Alzhéimer”, afirmó emocionada.

En Siempre Alice la actriz interpreta a una mujer que lucha contra los primeros signos del Alzhéimer, así como la destrucción de su matrimonio y familia. Moore realiza una sólida y potente actuación que le mereció los cinco grandes premios del cine mainstream: el Globo de Oro, el Critic’s Choice, el premio SAG del sindicato de actores, el Bafta británico y, ayer, el más prestigioso de todos, el Oscar. Cuatro veces había sido nominada para este galardón que le era esquivo. Sin embargo, la quinta fue la vencida y Moore se llevó la estatuilla dorada.

Nacida como Julie Anne Smith, la actriz de 54 años comenzó trabajando en series de televisión y en algunas obras de teatro, hasta que saltó al cine en 1990 con Tales from the Darkside. A lo largo de esa década comenzó a crecer en fama y consideración, estableciéndose a principios de la década del 2000 como una de las actrices más reputadas del medio.

Sus roles más frecuentes suelen ser los de mujeres fuertes, aunque sufridas, por lo que no es infrecuente verla llorando en la pantalla. Y así como ha actuado en grandes películas como Polvo de estrellas, Las horas y Hannibal, también ha tenido “deslices” como su actuación en El séptimo hijo, película fantástica juvenil que se exhibe en cines actualmente.

Polvo de estrellas es uno de sus papeles más sorprendentes y por el que también podría haber sido nominada al Oscar de este año, si no fuera porque a Hollywood le gustan tanto los papeles de personas que sufren de alguna enfermedad.

Entre otros de sus papeles más destacados se encuentran el de el ama de casa Cathy Whitaker que debe enfrentar a un esposo que se descubre homosexual en Lejos del paraíso, y el papel como Laura Brown en la ya mencionada película de Las horas. Fue nominada al Oscar por ambos papeles en el mismo año. También resalta su trabajo en Mi familia, donde interpreta a una madre lesbiana que debe ayudar a su hijo a conocer al donante de esperma que fue su “padre”.

“Leí en un artículo que ganar el Oscar puede llevar a vivir hasta cinco años más”, dijo Moore en su discurso de ayer. “Si eso es cierto, realmente quisiera agradecer a la academia porque mi marido es más joven que yo”, agregó en referencia al director Bart Freundlich, de 45 años. Con él y sus hijos podrá festejar esta seguidilla de merecidas victorias.

Seguí leyendo