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Con una camiseta de Uruguay con el nombre "Emir" a la espalda, Kusturica demostró en un reciente concierto en Bélgica una fascinación con nuestro país que al menos no se había visto del todo años atrás, cuando vino con su No Smoking Orchestra a tocar al Teatro de Verano.

Pero Kusturica no es la primera celebridad de la cultura Europea u anglosajona fascinado con Mujica. O mejor dicho, con uno de los presidentes de América del Sur. En realidad, el pionero fue de alguna manera Oliver Stone. El responsable de películas como The Doors, JFK, Pelotón o W (sobre George W. Bush) se fascinó con lo que él mismo denominó como una nueva ola ideológica al sur de la frontera.

Precisamente, Al sur de la frontera es el nombre de la película que Stone presentó en 2009. Es una cinta que parte de la fascinación de Stone con la figura de Hugo Chávez, aunque también hay entrevistas a Evo Morales, Cristina Fernández de Kirchner, Rafael Correa, Lula Da Silva, Raúl Castro y Fernando Lugo.

Otro "fascinado" con los presidentes del sur es el actor Sean Penn. La estrella de Hollywood ha desarrollado una especie de amor-odio (partidos de fútbol incluidos) con el boliviano Evo Morales. Si en algún momento Penn pasó por Bolivia para compartir una serie de actos con el presidente, luego lo acusó de "enemigo de la nación indígena", lo que en principio parece haberlo convertido en persona non grata. También estuvo en Montevideo con Mujica y lloró la muerte de Hugo Chávez, "un amigo que perdí", según declaró.

Por algún motivo, a Stone y a Penn se les "escapó" el fenómeno Mujica, que ya tiene varios dispuestos a presentarlo a Nóbel de la Paz. En medio de todas estas especulaciones, Kusturica (cuya última película es Maradona por Kusturica en 2008) parece haber encontrado la inspiración y la oportunidad para hacer una película sobre otro mito sudamericano.

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