El dólar retomó tendencia al alza y permitió recuperar competitividad
El billete verde dejó de ser amortiguador de la inflación, a pesar del riesgo de dos dígitos
La fuerte suba del dólar en la plaza local llevó a una recuperación de la competitividad en precios durante los últimos dos meses. En paralelo al combate a la inflación, la economía uruguaya libra una batalla por zanjar la importante brecha competitiva que se abrió en el último año, en especial con los socios de la región.
El Índice de Tipo de Cambio Real de El Observador (ITCR-EO) registró un incremento de 0,7% en febrero y el indicador preliminar de lo que va de marzo muestra un nuevo y más significativo aumento, de 2,5%. El indicador permite analizar cómo evolucionan los precios en Uruguay en relación a cómo lo hacen en los principales socios comerciales del país, medidos todos en una misma moneda. De ese modo, un aumento del indicador implica que los productos locales se abaratan respecto a los del resto del mundo relevante y por lo tanto, los productores locales se encuentran en una mejor posición para ingresar a esos mercados y para defenderse de la producción importada.
Lo contrario sucede con una baja del tipo de cambio real, que representa una caída de la competitividad en precios de la economía. Esa fue la tendencia que mostró el indicador hasta febrero. Entre setiembre y enero, la medición de tipo de cambio real acumuló una caída de 6,3%, explicada por una mayor depreciación de la moneda de los principales socios comerciales del país, respecto a la registrada en la plaza uruguaya.
Sin embargo, en febrero y lo que va de marzo (hasta el miércoles 27), esa tendencia se revirtió claramente. En el promedio de las operaciones de marzo, el dólar acumula una aumento de 4,6% con relación a la media de enero. En Brasil, principal socio comercial del país, durante ese mismo período de tiempo, el dólar cayó 1,6%, mientras que el tipo de cambio paralelo en Argentina bajó 4,2%. Entre los nueve principales socios comerciales del país, solo tres mostraron una depreciación de su moneda más moderada que la uruguaya. En un contexto en el cual el tipo de cambio sube en los países emergentes, para recuperar competitividad es necesario que el dólar en Uruguay suba más rápido.
A pesar de la mejora de los últimos meses, los niveles actuales de competitividad en precios se encuentran muy por debajo de los valores promedio históricos. El nivel de febrero del tipo de cambio real se encuentra todavía 17% por debajo del promedio de los últimos 20 años. La pérdida de competitividad se dio principalmente con Argentina y Brasil, que si se tiene en cuenta el comercio no solo de bienes sino también de servicios, constituyen los dos principales socios comerciales del país.
Con Brasil, el desfasaje en términos de competitividad respecto al promedio histórico es de 14,7%, mientras que con Argentina es de 37,4% en el área de servicios –tomando en cuenta la cotización paralela del dólar en el vecino país– y de 16,7% –en el comercio de bienes, con el tipo de cambio oficial–.
Cabe destacar que el abaratamiento de la economía uruguaya de febrero y marzo se dio aun en un contexto de aumento de las presiones inflacionarias. Cuando se conoció el dato de inflación de febrero, de 9,82% interanual, los operadores de mercado reaccionaron vendiendo dólares, en el entendido de que el gobierno tomaría medidas para contener el alza de precios y evitar que la suba de precios atravesara la barrera de los dos dígitos. Basándose en experiencias previas, esperaban que esas medidas incluyeran algún elemento que hiciera que el dólar cayera.
Sin embargo, eso no sucedió. La tendencia al alza del tipo de cambio tomó renovado impulso una vez que el mercado descartó medidas del gobierno que limitaran la depreciación de la moneda. En los hechos, las autoridades persiguen un doble objetivo de contener el alza de precios y evitar una mayor pérdida de competitividad.