Con una gran presencia en Irak y en Siria, el grupo terrorista del Estado Islámico (EI) continúa expandiéndose en Medio Oriente y más allá. El atentado del lunes en Turquía, que dejó al menos 32 muertos y un centenar de heridos –cuando un suicida se hizo estallar en los jardines del centro cultural de la ciudad de Suruc en medio de un grupo de jóvenes kurdos–, el desmantelamiento el martes de una célula del EI en Marruecos que planeaba atentados en el país, más la formación de yihadistas anti Hamas en la franja de Gaza –que cuentan con el apoyo del EI–, confirman un cada vez más extendido brazo del movimiento terrorista. A esto se suman los arrestos en Europa de simpatizantes del EI.
El Estado Islámico amplia su terror y la zona de influencia
El atentado en Turquía y el desmantelamiento de una célula en Marruecos así lo confirman
