El éxito detrás del candelabro
La última gran realización de Steven Soderbergh fue relegada a la televisión, sin embargo salió victoriosa en la premiación de los Emmy, obteniendo tres estatuillas
Steven Soderbergh decidió retirarse de Hollywood con una película que en Estados Unidos solo fue transmitida por televisión. Un final un tanto irónico para un director de cine. Sin embargo, Behind the candelabra se quedó con la última palabra el domingo al ser el más premiado en la ceremonia de los Emmy, el galardón más importante de la televisión estadounidense. Sus tres reconocimientos se suman a los ocho que ya obtuvo en los rubros creativos.
El filme fue galardonado dentro del rubro Mejor miniserie, película o especial dramático, mientras que el director fue premiado por su rol, al igual que su protagonista, Michael Douglas.
Con su 26º filme, Soderbergh podrá retirarse por la puerta grande. Sin embargo, su producción no fue fácil.
Durante la producción de Traffic –que también protagonizó Douglas–, Soderbergh comenzó a investigar sobre la vida de Liberace, el pianista reconocido por su talento al igual que su extravagancia y su homosexualidad encubierta.
El director, según contó al diario Out and About Nashville, no daba con el foco del filme hasta que leyó la autobiografía de uno de sus amantes, Scott Thorson: Behind the candelabra: my life with Liberace.
Con esta base, la película narra los últimos años de Liberace a través de los ojos de Thorson.
Los excesos de la fama, el gran secreto a voces que fue su sexualidad, el romance entre ambos, las grotescas cirugías plásticas y luego, la muerte por enfermedades provocadas por el VIH.
Luego de elaborar el guión junto al escritor Richard LaGravenese, Soderbergh tuvo problemas para conseguir financiamiento. Los estudios hollywoodenses la condenaron como “demasiado gay”. Las puertas de los cines fueron cerradas para este proyecto. Sin embargo, obtuvo el apoyo de HBO, el canal que se jacta de “no ser televisión”.
El resultado fue un filme cuya excelente ambientación a fines de la década de 1970 y la destacadas actuaciones de Douglas y su coprotagonista, Matt Damon –que interpreta a Thorson–, ofrecen un vistazo sin sensacionalismos hacia una vida que ya era sensacional de por sí.
Días antes de su estreno en cable, la película obtuvo una premiere de más alto perfil: participó del Festival de Cannes dentro de la competencia por la Palma de Oro. Si bien no ganó, los especialistas que vieron el filme en Francia la premiaron con excelentes críticas. Meses después tuvo su estreno en cines en varios países de Europa.
Dado que no pudo ingresar al circuito de cines estadounidense, Behind the candelabra no podrá ser elegida para los premios Oscar. Igual ya se puede decir que ganó.
Los otros premiados
La ceremonia de los Emmy, dentro de las categorías dedicadas –ahora sí– a la televisión, no arrojó un gran ganador, pero sí varios destaques.
House of Cards, una de las series insignia del servicio de streaming Netflix, con cuatro nominaciones consolidó el éxito de la televisión digital. David Fincher obtuvo el premio al Mejor director para una serie dramática por su trabajo en el primer capítulo de la serie.
El fenómeno de Breaking Bad –que desde el estreno de sus últimos capítulos viene rompiendo récords de audiencia– continuó su victoria en esta edición al ser premiada como Mejor serie dramática. Su actriz de reparto, Anna Gunn también fue galardonada.
Veep y Homeland obtuvieron dos Emmy. La comedia política fue premiada por dos de sus actores: la protagonista Julia Louis-Dreyfus y el actor de reparto Tony Hale, mientras que Claire Danes obtuvo su segundo Emmy por Homeland, al igual que su guionista Henry Bromell.
Modern Family, por su parte, sigue su racha de elogios de la crítica al conseguir su cuarto Emmy consecutivo como Mejor serie de comedia. También fue premiada la directora Gail Mancuso, pero al contrario que años anteriores ninguno de sus actores consiguió una estatuilla.