El hombre quieto genera torbellino
El científico vivo más famoso del mundo quiere actuar en James Bond y consolidarse como ícono pop
físico inglés Stephen Hawking vive desde hace más de tres décadas en una silla de ruedas. Su enfermedad de degeneración neuronal le generó problemas musculares en todo el cuerpo que, entre otras consecuencias, le produjeron la pérdida del habla a finales de la década de 1970. Pero esto no le impidió ser un destacado comunicador científico.
Apenas puede mover sus dedos y sus párpados, pero su voluntad, talento y la ayuda de la tecnología lo pusieron en la cima de la ciencia, cuando en 1988 escribió su libro Breve historia del tiempo.
Hoy, con 72 años, Hawking genera un torbellino noticioso gracias a la película La teoría del todo, de próximo estreno en Uruguay (ver recuadro). Pero, además de la biopic mencionada, el físico es portada por autopostularse como eventual actor y por temas vinculados a sus áreas de experiencia: la ciencia y tecnología. El hombre que no puede hablar ni moverse por medios naturales, vive por estos días un nuevo resurgir de su faceta más mediática y popular.
El jueves, la revista científica Wired publicará una larga entrevista con Hawking, de la cual, a través de una adelanto, se conocieron algunos fragmentos. Por ejemplo, declaró que le encantaría interpretar a un villano en una película de James Bond.
“Creo que incluso la silla de ruedas y las voz quedarían bien para el personaje”, dijo a Wired, con su ya característico sentido del humor.
Más allá de que, en caso de producirse en un futuro, esta sería su primera aparición en una película de ficción, Hawking es un científico muy cercano a la cultura pop.
Hay que recordar que dio voz a su propio personaje animado en cinco capítulos de la serie Los Simpson, en los que derrama parte de su legado científico y filosófico, sobre todo con la utópica y romántica Lisa Simpson.
Además, en un capítulo de la serie de televisión Viaje a las estrellas aparece en un memorable cameo haciendo de él mismo y jugando al póker con Albert Einstein, Isaac Newton y el personaje de la serie Data.
En 1992 el cineasta Errol Morris llevó a la pantalla grande el famoso libro de Hawking Breve historia del tiempo, en formato documental.
Idioma para todos
La empresa de telecomunicaciones Intel anunció ayer el lanzamiento de un moderno sistema de comunicación para quienes sufran el síndrome de Lou Gehrig como Hawking y, por este motivo, tengan dificultades con el aparato de fonación.
El nuevo sistema fue bautizado ACAT, sigla que en inglés significa “Herramienta de asistencia para captar contextos”. Su objetivo es ayudar a que millones de personas puedan comunicarse de una manera más completa como Hawking.
De hecho, está diseñado no solo para pacientes de enfermedades neuronales, sino también para cuadriplégicos y para otras personas con afecciones de baja prevalencia que afecten el habla.
A los 72 años, Hawking continúa dedicándose a dar charlas por el mundo a través del sistema robótico que le permite hablar por los parlantes de una máquina. Desde que existe este procedimiento de comunicación, el científico se ha quejado del acento estadounidense de su voz, alejada de su original entonación británica.
La última perla del collar la tiene la comedia televisiva The Big Bang Theory, donde también ha aparecido haciendo de sí mismo. Para su protagonista, el excéntrico físico teórico Sheldon Cooper, Hawking representa la cúspide de lo humano.
“Stephen Hawking es una genio y además habla como un robot. Es todo lo que quiero de un amigo”, afirmó Cooper en la serie para explicar su fanatismo por el científico inglés y elevarlo aún más como ícono pop.