El jefe de la diplomacia europea pidió que se detenga el envío de armas a Israel
Además, defendió el trabajo de la agencia de la ONU para los refugiados en Gaza y afirmó que Israel no aportó pruebas sobre la participación de algunos empleados en los ataques de Hamás
El jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, pidió a los países aliados y en especial a Estados Unidos que se detenga el envío de armas a Israel en momentos en que crece la preocupación internacional ante una posible ofensiva terrestre de Tel Aviv en el sur de la Franja de Gaza, en donde se hacinan 1,4 millones de palestinos, muchos de ellos en campos de refugiados administrados por la agencia de Naciones Unidas (ONU).
"¿Cuántas veces escuchamos a líderes decir que se está matando a demasiadas personas? El presidente Joe Biden dijo que esto es demasiado; que no es proporcional. Bueno, si cree que se está matando a demasiada gente, tal vez debería proporcionar menos armas", dijo Borrel durante una conferencia de prensa.
"Si la comunidad internacional cree que esto es una masacre, que están matando a demasiadas personas, quizás haya que pensar en el suministro de armas", agregó el diplomático, quien recordó que Estados Unidos ya adoptó un embargo de armas contra Israel en 2006, durante la guerra contra el Líbano. "Israel no quería interrumpir la guerra y es exactamente lo que está ocurriendo en la actualidad", añadió Borrell.
El diplomático también criticó la intención del gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu de evacuar a los habitantes de la Franja de Gaza, supuestamente guiándolos por corredores seguros en el marco de una ofensiva terrestre en el sur del enclave. "¿Hacia dónde los van a evacuar, a la Luna?", se preguntó visiblemente irritado.
Durante la conferencia de prensa, Borrell también criticó la presión israelí para que se desactive la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados palestinos (UNRWA), por la presunta participación denunciada por Israel de algunos de sus empleados en los ataques de Hamás del 7 octubre pasado.
"En el primer año de la carrera de Derecho nos enseñan que si alguien hace una acusación cabe a esa persona probarlo. No al acusado, sino al acusador. Y por ahora no recibí ninguna prueba de esas alegaciones", dijo Borrell. "Creer ciegamente en alegaciones va en contra de un principio básico de la ley. Y nosotros predicamos todo el tiempo el imperio de la ley", agregó.
"No puedo imaginar que haya una varita mágica, que mañana vendrá alguien y facilitará escuelas para brindar educación a un millón de jóvenes palestinos, ni que proporcionará alimentos a siete millones de personas", dijo Borrell en defensa de la continuidad de las operaciones de la UNRWA.
En la misma conferencia de prensa, el director de UNRWA, Philippe Lazzarini, dijo que no pretende renunciar al cargo. "Hay un gobierno que pide la renuncia. Quizás haya otras voces, pero no escuché a ningún otro gobierno. Y por el momento, mientras crea que podemos seguir haciendo una diferencia, seguiremos haciéndolo", dijo Lazzarini.
La agencia, añadió Lazzarini, tomó tan en serio las acusaciones israelíes de que 12 empleados de UNRWA estuvieron involucrados en los hechos de octubre que despidió a esos empleados y destacó que la ONU inició una investigación independiente.
(Con información de AFP)