BJ es uno de esos lugares que los ya no tan jóvenes –aquellos que vivieron el auge y post auge del rock uruguayo de principios de la década del 2000– recuerdan con cierta nostalgia. Para muchos, ese rincón de la calle Soriano habrá sido el primer lugar donde vieron algunas bandas emergentes en vivo. Pero para todos –artistas y público– fue un escenario ineludible y un pilar dentro de la escena roquera de principios del 2000.
El lugar de encuentro de una generación
El viejo BJ revive en julio en forma de una sala para 400 personas y el mismo objetivo de siempre: dar lugar a las bandas