Allá, por la primera mitad del siglo XX, el Concurso de Tablados era popular en toda la ciudad. Se hablaba de la existencia de 300 tablados compitiendo, incluso había tablados separados entre sí por apenas una cuadra y, por ende, “ganadores zonales”. Los vecinos se esmeraban tanto como las propias agrupaciones en tener al mejor tablado de la ciudad y el triunfo era motivo de fiesta en el barrio.
El mejor tablado de barrio está en Las Torres
El Museo del Carnaval rescató una tradición estimulando la creatividad de los vecinos