El mercurio que contamina el océano Ártico llega a sus aguas principalmente a través de la tundra de Alaska, y no directamente por vía atmosférica como se ha defendido hasta ahora, según un estudio difundido hoy por el Centro Nacional francés de Investigaciones Científicas (CNRS).
El mercurio contamina el Ártico a través de la tundra
La vegetación y el suelo "secuestran" este metal altamente tóxico, presente en la atmósfera en estado gaseoso