ver más

La carne vacuna es el único producto que en Uruguay baja su precio, mientras todos los demás suben y no vuelven a bajar, dijo a El Observador el carnicero Rafael Rodríguez, expresidente de la Unión de Vendedores de Carne (UVC).

Agregó que en los últimos años el precio del producto se mantuvo estable, porque si bien se registraron pequeñas subas, luego bajaron en la misma magnitud.

"La venta está complicada, como en todos los rubros, pero la carne sigue siendo lo más barato. Hace 3 años que vale lo mismo, tiene poca variación. El otro día un cliente me dijo: hace una vida que no me subís el precio de la milanesa. El precio de la carne tiene oscilaciones mínimas, sube y baja; pero se mantiene dentro de los mismos parámetros", comentó el comerciante.

Rodríguez señaló que si se considera la altísima calidad de la carne vacuna uruguaya y lo que se paga por ella en otros mercados, la conclusión es que "lo que se paga acá es regalado".

Destacó que es carne de la mejor calidad, aunque reconoció que hay carnicerías que no venden cortes de alta calidad porque apuntan a públicos diferentes, de menor poder adquisitivo. "Es lo mismo que pasa con cualquier producto, como con los autos, hay de alta gama que valen más, de calidad media y baja que son los baratos", explicó.

Señaló que una chuleta redonda en Europa, de las más comunes, vale en el orden de € 17 a € 20 por kilo. "¡Son $ 600! Acá no existe ningún corte que valga eso. Esa misma chuleta acá vale entre $ 180 y $ 210 el kilo. Es la tercera parte, además con contenido graso inferior y la carne uruguaya es más rica", remarcó.

Rodríguez dijo que la gente se queja del alto precio de la carne "porque sí", sin analizar el tema en profundidad. Opinó que cuando el precio de la carne baja, la gente vuelca ese excedente de dinero a comprar otras cosas, no a compra más carne.

Cuando entró aftosa a Uruguay (en el año 2001), el precio de la carne vacuna bajó 50%, recordó. "Discutí con los responsables de los frigoríficos. Les dije que no bajaran el precio y me decían que estaba loco. Mi planteo fue: se gastan $ 100 por día en carne vacuna y la gente pasará a gastar $ 50 por la misma cantidad, y esos $ 50 pesos que le sobraban se destinarán a otra cosa; y cuando retorne el precio normal comprará medio kilo en vez de un kilo", razonó.

Si bien Uruguay es uno de los países del mundo que más carne vacuna consume, fueron 57,6 kilos per cápita en promedio en el año 2015, Rodríguez aseguró que ya no se consumen los mismos volúmenes que antes.

Dijo que hay que considerar que además la gente consume panchos, hamburguesas y otros productos, que también son considerados carne. "Pero como la carne natural no hay. Nadie te invita a su casa a comer tortilla de espinaca, te invita a comer asado, es algo cultural y que en Uruguay tiene categoría", enfatizó.

Carnicerías versus supermercados

Rodríguez asegura que comprar en las carnicerías tiene ventajas frente a hacerlo en los supermercados.

"Uruguay está 20 años atrasado en todo, pero en Europa dejaron de comprar carne en los supermercados, porque el personal de la carnicería es idóneo y el del supermercado no. Un día falta el carnicero y ponen al verdulero en la carnicería. Los supermercados compran carne entera porque sus funcionarios no saben cortarla", señaló.

Dijo que un cortador es alguien que no sólo sabe trabajar cortes de carne, sino para qué sirve cada corte. Si un cliente va a una carnicería y dice que quiere carne para estofado, el cortador le ofrecerá diferentes cortes, sabe lo que busca el cliente. Sin embargo, en el supermercado es el cliente el que tiene que elegir, "esto es lo que tengo te dicen, te pasan la responsabilidad. En la carnicería el carnicero te elije un asado bueno", afirmó.


Carnes de pollo, cerdo y ovino

El expresidente de la UVC dijo que, al igual que la carne vacuna, la carne de pollo también tiene un precio estable, aunque registra variaciones más groseras, y cuando las subas son grandes se frenan las ventas.

Sobre la carne de cerdo dijo que a diferencia de las demás, es importada. La mayor parte llega desde Brasil, aunque también hay de Chile y Dinamarca. Este último es uno de los principales productores de cerdo del mundo.

"Antes comer bondiola en una parrilla era rarísimo y carísimo, ahora no pasa eso. El precio razonable hizo que se venda incluso más carne de cerdo que cortes de carne vacuna. El producto se utiliza en estofados, guisos, se cocina al horno, y se hacen churrascos.

En cuanto a la carne ovina Rodríguez consideró que nunca fue bien trabajada comercialmente, como sí se hizo con el cerdo. Además, señaló que tiene un costo alto, aunque hay quienes la consumen todo el año.

"En mi carnicería compro cortes en caja. No compro corderos enteros porque tendría excedentes que no me sirven. Y esos cortes los voy vendiendo. Creo que sería un producto que se vendería más, pero no llegamos a los balances cuando hay cortes relativamente económicos pero que no son de la calidad que la gente quiere. En un momento hice el proyecto con diferentes formas de cocinar cogote de cordero, pero no hay cultura de consumo del producto", opinó.

Rodríguez señaló además que "falta seriedad de parte de los productores de ovinos. Intentamos hacer convenios a través de la UVC con productores, pero a precios coherentes, pero nos piden lo que se paga Inglaterra", concluyó.

Temas:

carne Carnicerías precios

Seguí leyendo