ver más

“En el velatorio, unos cuantos amigos y compañeros propusimos que el goleador del campeonato recibiera el premio ‘Dr. Ariel Delbono. Olor a gol’ para homenajearlo y por tratarse de una frase que siempre lo caracterizó. Este lunes recibí la noticia por parte de (Enrique) Yanuzzi de que ya había sido oficializado y que había sido aceptado por todos los clubes... Este homenaje me produce un gran orgullo y honor”, explicó a El Observador el relator Alberto Kesman, quien trabajó junto a Ariel Delbono 30 años en Radio Universal.

El comentarista falleció en la madrugada de este domingo tras permanecer varios días internado en el CTI de la Asociación Española y haber sido intervenido quirúrgicamente en el cerebro.

Delbono llegó a Radio Universal en 1981 y comenzó siendo comentarista alterno de Amadeo Otatti y luego pasó a ser comentarista principal. Junto a Yanuzzi analizaron durante décadas campeonatos uruguayos, mundiales, las Copa América y Libertadores, entre otros torneos.

“Cuando se estaba terminando el campeonato en 2009, me dijo en el Parque Central que se daba cuenta que ya no podía ocupar el lugar y el trabajo que él quería por las dificultades que estaba teniendo a raíz de otros problemas de salud que había tenido hace años. Ahí decidió dar un paso al costado. En el momento le dije que era una decisión que solo él podía tomar”, contó Kesman.

Delbono también integraba los lunes la mesa de Estadio Uno en TNU y era profesor del Instituto Profesional de Enseñanza Periodística (IPEP).

“Si Ariel no hubiera tenido el problema que tuvo, hubiera sido histórico en el periodismo. Además, dejó un tendal a los más jóvenes con la docencia”, aseguró el relator de Universal.

Volver a empezar
Delbono debió volver a aprender a hablar y a escribir tras un infarto cerebral que sufrió en 1991.

En 1990 debió operarse del corazón. Previo al Mundial de Italia se hizo un cateterismo que determinó que debía ser intervenido. Según explicó Kesman, en ese tipo de intervenciones sobrevivían en Uruguay tres de cada 10 personas; en Estados Unidos lo hacían siete de 10. “Nos juntamos un montón de amigos e hicimos posible que viajara a Estados Unidos. El doctor lo devolvió con vida y con una salud espectacular desde el punto de vista cardíaco”.

Si bien nunca más volvió a tener problemas de corazón, un año más tarde un nuevo golpe afectó su salud: tuvo un infarto cerebral un día antes de viajar a la Copa América de Chile.

Ese quebranto lo llevó a estar un año sin trabajar: debió volver a aprender a hablar y a escribir. “Fue un hombre de una guapeza y valentía tremenda. Sobrellevaba todo con humor. Él quería vivir y luchó permanentemente por eso”, destacó el relator.

En la actualidad, Delbono tomaba 21 pastillas por día.

“Había una luz de esperanza”
Kesman estuvo el viernes pasado en La Asociación Española. “Tuve la ocasión de verlo en el CTI y de poder hablarle... a pesar de que estaba en coma farmacológico. Estuve junto a su esposa, sus hijos y tenía un panorama bastante claro de la situación”, comentó. “Había una pequeña luz de esperanza, pero no del todo optimista”, recordó.

El relator viajó ese mismo fin de semana al interior del país para retornar a Montevideo el lunes por la mañana. “Me fui el sábado de mañana y a eso de las 2 de la mañana del domingo me llamó Yanuzzi para decirme que (Alfredo) Etchandy le había dado la noticia...”.

Delbono había sido internado hacía algunos días por un nuevo accidente cerebral que derivó en que debiera ser intervenido quirúrgicamente para eliminar coágulos del cerebro. Pero no resistió.

“Yo no hubiera querido a un Ariel inconsciente o como una planta. Dios se lo llevó en el momento que se lo tenía que llevar. No por la edad, sino por el momento... porque si se recuperaba las secuelas no iban a ser nada buenas”, recordó Kesman. “Cuando estás en el sepelio se te cruzan momentos, diálogos, situaciones, campeonatos, sonrisas, alegrías, tristezas, discusiones... que te quiebran y te pintan una realidad que no querés vivir”, dijo.
Temas:

Espectáculos