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Cuando la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, asumió en ese cargo el año pasado, el presidente José Mujica le pidió conocer los nombres de los integrantes del partido que no estaban cumpliendo con la cuota que deben abonar cada mes.
“El presidente siempre estuvo preocupado por los deudores del FA, y él ha sido un buen colaborador al poner el cartelito, porque está realmente molesto con los que no aportan”, aseguró a El Observador la secretaria de Xavier, Blanca Elgart.

El “cartelito” mencionado es el que puso el presidente en la puerta de su despacho intimando a los deudores a pagar. “Tuve que poner un letrero en la puerta de mi oficina que dice: ‘No avergüencen al presidente, paguen lo que corresponde al Frente Amplio’. Es un cartel para obligar a la burocracia de confianza a cotizar en el Frente”, dijo el presidente ayer en una entrevista con el semanario Brecha.

La afirmación de Mujica generó reacciones en el FA. En la tarde de ayer, a través de Twitter, tanto Elgart como el diputado Aníbal Pereyra (MPP) instaron a los dirigentes a hacer sus aportes. “Que se cumplan los deseos del presidente. Vamos muchachos y muchachas que nunca es tarde”, escribió Elgart, a lo que Pereyra respondió “los Frenteamplistas tod@s tienen q cumplir! xq están en responabilidades de gobierno x ser del FA,no xq sean fenómenos”. El legislador tildó a los deudores de “alcancías de barro” porque “hay que romperlos todos para sacarles un peso”.

Cómo recauda

El FA recauda, por concepto de aportes del propio presidente, legisladores, ministros, jerarcas y otros cargos de confianza entre el 75% y el 80% de sus ingresos. El resto proviene del aporte del Estado a los partidos políticos y de actividades que organiza la fuerza política.
Por eso la comisión de finanzas tiene un rol importante a la hora de recaudar. Según dijo a El Observador el presidente de esa comisión, Nelson Macedo, el FA tiene preestablecida “una documentación que se llama ‘compromiso económico’, vinculada a los que ocupan cargos electivos y de confianza, que establece la obligatoriedad de los compañeros, dependiendo de su ingreso líquido a realizar el aporte entre el 5% y el 15%”. Los legisladores firman el descuento de sus haberes al asumir, y aportan en el entorno de $ 10.000 por mes. Entre ellos, según pudo saber El Observador, no hay deudores.

Los dirigentes que ganen menos de $ 27 mil líquidos están eximidos de realizar el aporte.
Cuando asume el gobierno, los encargados de las designaciones de cargos informan a los nuevos jerarcas sobre la existencia de esa obligación de pago, porque según Macedo, “algunos pueden no estar enterados”. El asunto es que en ocasiones no todos son informados, “y también hay de los que no quieren aportar”, dijo.

En el caso de los que fueron informados y no pagan, la comisión advierte a los sectores a los que pertenecen, o directamente los intima al pago y les ofrece planes de refinanciación. “Algunos hacen caso y otros no. Si no cumplen, teóricamente deben ser sometidos al tribunal de conducta política”, indicó, pero eso “es una resolución de carácter político que debe valorarse” desde la presidencia del FA.

Según Macedo “la mayoría cumple”, y los que “se hacen los distraídos” en muchos casos están identificados, aunque prefirió no revelar sus nombres.
Sin embargo, con los deudores hay una resolución clara. Al final del período de gobierno el FA descontará a los sectores el dinero que deban sus miembros. El problema está con los “independientes”. Allí el FA aún no encontró la forma de hacerse del dinero.

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