Luis Suárez llegó a Gremio de Porto Alegre como una gran estrella del fútbol mundial y a pesar de sus 36 años, sigue demostrando en la cancha toda su calidad futbolística y goleadora.
Luis Suárez llegó a Gremio de Porto Alegre como una gran estrella del fútbol mundial y a pesar de sus 36 años, sigue demostrando en la cancha toda su calidad futbolística y goleadora.
El interés por conocer más sobre su vida llevó a que el diario digital Globoesporte viajara a Montevideo para realizar un extenso reportaje sobre la vida del delantero uruguayo y conocer sus orígenes, antes de triunfar en Europa.
La nota recuerda que a los cinco años Suárez formó parte de la escuela del Deportivo Artigas en Salto y que a los siete años se mudó a Montevideo con su familia. Poco después se unió al baby fútbol de Urreta.
Repasa una entrevista que le realizó un diario local después de convertir siete goles, en el que Suárez expresa que le gustaría jugar como Enzo Francescoli y en Nacional.
En el club Urreta se encontraron con la foto de un gol de Suárez, que entonces jugaba con la camiseta 14.
"Era un goleador, no le gustaba salir, se enojaba con los árbitros" recuerda Fernando Di Candia, actual presidente del Urreta.
También fue entrevistado Daniel Enriquez, quien era el coordinador de juveniles de Nacional cuando llegó Suárez: "Tenía 12 años, había un grupo de captación en Nacional que recorrió todo Uruguay para captar niños de 11, 12 y 13 años, y encontramos a Suárez", dijo.
Agregó: "Era muy listo para marcar goles. No era lo suficientemente fuerte para recoger la pelota y pasar corriendo a todos, tampoco era rápido, era muy inteligente y vivaz".
Enrique recordó que "a l os 16 años evolucionó físicamente, pero no tenía buena comida. Tenía sobrepeso. No era todo marcado como ahora, se puso en línea cuando fue a Groningen".
Expresó que la idea del Pistolero siempre fue jugar en Barcelona porque ahí vivía su novia y que "c