En poco tiempo, lo que se suponía una carrera de varios candidatos presidenciales se transformó en un duelo de dos: la plaza republicana para competirle el año que viene a Barack Obama en las elecciones se definirá entre el gobernador de Texas Rick Perry y el ex gobernador de Massachussetts Mitt Romney.

Tienen lo que los estadounidenses llaman “electability” o elegibilidad. Son aquellos abanderados percibidos con mejores posibilidades de ganar y, entre los republicanos, Perry y Romney reúnen esas condiciones. A esta altura del partido, el resto está para figurar.

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Ya pueden decir adiós la legisladora de Minnesota y estrella del movimiento ultraconservador Tea Party Michele Bachmann, el legislador por Texas Ron Paul, el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, el ex senador por Pensilvania Rick Santorum, el ex gobernador de Utah Jon Huntsman y el empresario Herman Cain. Quedar por saber si Sarah Palin decidirá postularse. La otra ídola del Tea Party, ex gobernadora de Alaska y candidata a vicepresidenta en los comicios de 2008, bien puede ir planificando quedarse en casa en los próximos meses.

Asesores, políticos, hombres de negocios opuestos a los demócratas o al presidente Obama solo piensan en aquellos dos para dar el “endorsement”; relojean únicamente a Perry y Romney para dar el “approach”. Los consejeros de Obama se fijan solo en ellos para trazar la estrategia y cavilar en el rival a enfrentar en las elecciones presidenciales de noviembre de 2012.

“No lo dirían públicamente, y no voy a dar nombres, pero hay un consenso general entre los que pertenecemos al caucus republicano en que esto es una carrera entre dos hombres”, dijo a The Washington Post el senador por Oklahoma James M. Inhofe, que ya declaró su apoyo a Perry. “Más y más republicanos están mirando hacia la elegibilidad”, añadió.

Los últimos debates entre los ocho candidatos republicanos se transformaron en un tête à tête entre Perry y Romney, donde cada cual intentaba ubicarse lo más radicalmente opuesto a las políticas de Obama: en contra de la reforma sanitaria, en contra del plan para aumentar el empleo, en contra de la política exterior, críticas a las políticas de seguridad, rechazo a las ideas de reforma migratoria y diatribas al sistema de pensiones al que Perry, favorito entre los republicanos con el 27% de respaldo, quiere declarar inconstitucional por “fraudulento”.

Esto motivó que en el último debate televisado de esta semana, Perry fuera el blanco de todas las críticas. Está bien ser un buen republicano pero no para tanto, parece haber sido el mensaje de sus contrincantes.

El Bushito y el empresario
El texano Perry tiene 61 años y es el gobernador del siempre republicano estado de los Bush. De hecho asumió en el cargo en diciembre de 2000 tras suceder a George W. Bush –Perry era el vicegobernador– cuando éste se sentó en el salón oval de la Casa Blanca. Así, el hombre que aspira ganar la candidatura republicana se ha convertido en el gobernador texano con más tiempo en el poder.

Con él en ese cargo, Texas, región petrolera, ha mantenido una buena estabilidad económica pese a que ahora el estado tiene un 8,2% de desempleo, por debajo del 9,1% nacional pero mayor a otros 25 estados del país. El émulo de Bush, como le llaman algunos, se hizo conocido, claro está, cuando largó su candidatura. En su discurso se hallan todos esos elementos fundamentales en un republicano de ley.

“El pensar que la gente joven cobrará el dinero de la jubilación es una mentira monstruosa. Es una estafa”, ha dicho sobre la jubilación. En referencia al evolucionismo señaló que “es una teoría más de las que hay por ahí; todo viene de Dios, tanto si creó el mundo en un abrir y cerrar de ojos o le llevó su tiempo”. “A los texanos les gustan tipos como yo. Que salen a correr todas las mañanas con una Ruger del 38, con balas perforadoras y que disparan al coyote que amenaza el perrito de su hija”, confesó con respecto a la tenencia de armas. “Al Gore mintió sobre calentamiento global y se guardó muchos datos sobre el enfriamiento global”, mencionó sobre el cambio climático. ¿Y acerca de la sexualidad qué dijo?: “Los boy scouts son el centro de un ataque de los radicales homosexuales”.

Romney, el estabishment.
Antes que apareciera Perry, Romney, que vuelve a intentarlo en la carrera republicana, se vislumbraba como principal y único favorito en el Great Old Party. Lanzó antes su candidatura y en los primeros debates era la figura estelar. El ex gobernador de Massachussetts, de 64 años, es ex-CEO de Bain & Company y el co-fundador de Bain Capital, una firma privada de inversión de capital, y es dueño de las pizzerías Domino´s. Tras dirigir la organización de los Juegos Olímpicos de invierno de 2002 –un evento salpicado por varios casos de corrupción-, accedió a esta gobernación hasta 2007.

No todo ha sido cómodo para este empresario. Sostiene algunas ideas de centro que provocan escozor en algunos republicanos. En años pasados coqueteó con los demócratas y llegó a apoyar el aborto, las investigaciones con células madre embrionarias y las reivindicaciones de los homosexuales. Más tarde, como gobernador, se volcó hacia el conservadurismo, pero siempre quedó la duda. Parece que primero piensa en la coyuntura y según ella está con o en contra de los temas polémicos. Además, Romney genera cierta molestia entre los republicanos protestantes… porque es mormón.
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