La posibilidad de que una mujer sea elegida presidenta el 28 de octubre es tomada por la mayoría de los argentinos como un cambio positivo en una sociedad tenida por machista, según un sondeo publicado el domingo.
La posibilidad de que una mujer sea elegida presidenta el 28 de octubre es tomada por la mayoría de los argentinos como un cambio positivo en una sociedad tenida por machista, según un sondeo publicado el domingo.
La consultora Analogía, que dirige la socióloga Analía del Franco, efectuó un sondeo entrevistando a medio millar de personas de distinto nivel cultural y social en la llamada "área metropolitana" (Capital federal y municipios vecinos), habitada por unos 12 millones, de los 36 millones de argentinos, con un margen de error del 3%.
"¿Qué significaría elegir una mujer como presidenta?", fue otra pregunta. El 62,7% opinó que "sería un cambio en la sociedad" y el 32,6% estimó que "sería algo natural".
"Hace diez o más años los reparos a las candidaturas de mujeres eran muy grandes. Es seguro que para el 60 ó 70 por ciento constituía un obstáculo ser mujer para ganar una elección", comentó la titular de Analogías.
La ley argentina exige, para no someterse a una segunda vuelta, que un candidato obtenga en la primera votación el 45% de los votos, o más del 40%, si su diferencia sobre el más cercando rival supera los diez puntos.
La primera dama no es la única mujer en la disputa presidencial. La ex diputada Elisa Carrió, del partido centrista ARI, anunció su candidatura hace varios meses. Ya se había postulado para la Presidencia en las elecciones de abril de 2003, en las que fue elegido Kirchner. Ocupó entonces el quinto lugar.
(AP)