Días atrás, la muerte de un alemán de 21 años que hacía prácticas en un banco de inversión en Londres, después de trabajar 72 horas seguidas, encendió la alarma sobre las condiciones en las que trabajan los becarios. Por otro lado, hace tiempo que se señala la ingente intromisión de las empresas en la vida privada de sus empleados, junto a los procesos de despersonalización en las grandes compañías.
El trabajo como límite de la tolerancia humana
La puesta de Mario Ferreira de Contracciones, de Mike Bartlett, realza la efectividad del texto con grandes actuaciones